¡abur!


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Sinónimos para ¡abur!

¡adiós!

Sinónimos

Ejemplos ?
Aquí nos ha de ir bien: el campo es un poco bajo, pero son buenos pastos. Unos cuantos años buenos, y ¡abur! Y después de almorzar, pasaron el arroyo las seis mil ovejas, en un vado de poca hondura, tomando posesión de sus nuevos dominios.
Recorría el campo con mi padre o conmigo; hacía parar rodeo; a veces, contaba parte de los animales, calculaba la cantidad de gordos que se podrían vender, y ¡abur!
Rosa ¿Tú? Jeremías ¡De repente! Rosa Pues, abur, que te alivies. Voy a la fuente. (Vase riendo por el último término de la derecha.) Escena V JEREMÍAS solo.
Ni les debía otra cosa, ni tenía por qué darles cuenta de sus resoluciones. ¡Abur, abur! Y se complacía mirando el hilo de luz en torno de la muñeca redonda.
-Señorita, no me descu... -Ni la tierra lo sabrá. Abur, memorias a la parienta, Piñeiro. Aún se veía brillar entre los sauces el hule de los capotes y ya la Mayorazga llamaba apresuradamente: -Amaro.
Dios lo sabe. Por hoy cierro con llave el arcón de corónicas henchido y... ¡abur!... que me despido. Miraflores, diciembre de 1880.
Cuentan del bravo británico que, al escapar de Arequipa perseguido por un piquete de caballería española, pasó frente a un balcón en el que estaban tres damas godas de primera agua, que gritaron al fugitivo: — ¡Abur, gringo pícaro!
la bendición, ¡mamá!» Un abrazo, con fuertes palmadas que disimulan la emoción: un sollozo penosamente ahogado, en la garganta estrechada, hasta doler, por la lucha del amor propio viril naciente del joven, en pugna con la ternura de su corazón de niño; una lágrima que asoma en los ojos de los viejos, y ¡abur!
¡No enviuda usted por ahora! –¡Qué bromista! ¡Qué ocurrente! –Conque, abur... –Abur, doctor. –Aliviarse y cuidadito... –(¡Qué doctor!
¡Es un encanto! –¡Qué Donna e móbile! –¿Sí? –¡Vaya usted! –Bueno, ya iré. –Conque, abur. –Señora mía... ¡Divertirse! –Hasta otro día. –¡Adiós!
–¡Pepito! –¡Hasta nunca! –¡Yo me muero! –¡Abur! –¡Horror! ----- Resultado de esta escena: Julia se murió de pena y Pepe se suicidó.
Este alfabeto, denominado "abur", una modificación de caracteres cirílicos y griegos, fue utilizado desde los primeros textos en el siglo XIV hasta el siglo XVIII.