abandonado


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Sinónimos para abandonado

Sinónimos para abandonado

Ejemplos ?
Me sentí abandonado… De modo intempestivo el arbusto se arrancó y en un arrojo desesperado alcancé con una mano la roca; el sudor escurría por mi cuerpo, mi camisa estaba tan desgarrada como mi pantalón.
115 Id, cantad al compás “Io, Himen Himeneo, io, io, Himen Himeneo.” No más tiempo calle la procaz fescenina burla, 120 ni nueces a los chicos niegue, al oír abandonado de su dueño el amor, el concubino.
Un desdén tan profundo me pasea por las letras degastadas que no quiero más cartas sobre mesas inhóspitas al rezo, sino puntos sobre íes de signos sacros y bostezando confesas, no importarme el lugar donde las rompan los carteros del fastidio… Vacío de edades, desgajado el optimismo en anuarios de patéticas creaturas que no oyeron, mudo… me arrincono en el bochorno de esta tarde como un títere callado… que se conforma con el hilo que le toca en su senecto teatro y sin avisos al usuario de mi nombre ni recados al lector analfabeta me corrijo la función desprogramada y reitero desnudo las escenas censuradas por silicios encrespados adaptándome al proscenio donde caigo abandonado.
Unos aseguraban en su credulidad de ignorantes que aquella llorona era el alma en pena de una mujer que había matado a sus hijos en venganza de que su esposo la había abandonado por otra señora.
Así se mezclaban las historias… Y lo decían con tanta seguridad que parecía constarles aquello: -Nosotros vivíamos al lado de aquella casa y quedamos aterrados cuando sucedió lo que les vamos a contar: Luisa era una guapísima doncella que un día llegó de España y se hospedó en aquel caserón vecino del nuestro. Durante mucho tiempo había estado abandonado hasta que una mañana nos enteramos que había llegado a habitarlo aquella mujer.
EDITACIONES DE UN PUEBLO LIBRE Por: Juan Lindo "La justicia trae a los pueblos la paz, la abundancia y la felicidad." Desde el momento mismo que el hombre ingrato y desobediente quebrantó la ley única y primera que le impuso su Creador, se vió huérfano, abandonado en este globo desconocido, habitado de fieras y animales cuyas propiedades no comprendía, vestido de diferentes yerbas y plantas de que de sabía hacer uso y, finalmente, cercado de peligros y agitado de mil necesidades que despertaron su industria y valor.
Allí, mares vastos divisando, lagrimantes los ojos, a su patria se dirigió, afligida, de este modo, con la voz, tristemente: “Patria, oh, mi creadora, patria, oh, mi engendradora, 50 yo cuán desgraciado te he abandonado, como a sus dueños los huidores sirvientes suelen, y del Ida a los bosques llevé mi pie, para, cabe la nieve y de las fieras las heladas guaridas, estar, y de ellas en todos los escondites entrar, furibunda.
Gracias a la vida que me ha dado tanto. Mis maestros, con el tiempo inevitable, me dejaron, pero nunca me han abandonado. Sus libros me siguen hablando, orientando, discutiendo.
--exclama sin acierto, antes de que a hablar nada haya empezado-- Hoy el Romano Imperio, hoy yace muerto, hoy a su pueblo Cristo ha abandonado.
No es posible - deben pensar - que el sereno y circunspecto tratadista haya abandonado el escrupuloso uso del vocabulario técnico-jurídico para caer en una confusión tan arbitraria y populachera de términos que tiene cada cual un significado preciso; y todo, ¿para qué?
No nos sentíamos felices, vuelvo a repetirlo, de morir. Abandonábamos la vida porque ella nos había abandonado ya, al impedirnos ser el uno del otro.
Era necesario que llevara a su madre el cuerpo de la esposa adorada, aunque, por otra parte, no ignoraba que un prejuicio universal le impediría hacerlo abiertamente. De cada diez pasajeros, nueve habrían abandonado el barco antes de hacerse a la mar en compañía de un cadáver.