abandonar

(redireccionado de abandones)
También se encuentra en: Diccionario.
  • all
  • verbo
  • pronominal

Sinónimos para abandonar

entregarse

Sinónimos

  • entregarse
  • darse
  • confiarse
  • dejarse llevar

desistir

dormirse

Sinónimos

  • dormirse
  • descuidarse
  • confiarse

Antónimos

  • cuidarse

Sinónimos para abandonar

Ejemplos ?
Sócrates: Aquí tienes la razón por qué he sido yo el único que no te ha abandonado y que permanece constante, después que aparece marchita la flor de tu belleza y que todos tus amantes se han retirado. Alcibíades: Gran placer me das, y te suplico que no me abandones.
A ti se refieren las palabras de Cebes, que te reprocha el que te separes tan gustoso de nosotros y que abandones a los dioses, que según tu propia confesión son tan buenos dueños.
XI Naciste en el peldaño de una escala, no en el seno confuso de una nube; con el cetro en las manos, o la pala pero raudo y audaz como un querube; si no son los peldaños es el ala que te despierta y que te grita: ¡sube!… ¡sube sin timidez, no te abandones; si te asusta volar, hay escalones!
— No, diablillo mío, no desfallezcas; a los seres espirituales como tú les está mandado por el Gran Espíritu ser fuertes, invencibles contra las adversidades. ¿Qué sería de mí, si tú desfallecieras? No me abandones todavía. ¡Quién sabe si yo mismo no te invite después...?
Y tú, arco fiel, que tantas veces me has servido en mis gratos pasatiempos, no me abandones en tan terribles circunstancias; áé fuerte, por esta vez tan sólo, tú que fanzas la flecha veloz, que si flojo cayeras de improviso de mis manos, no podría dispararle otra.
no me abandones a la intemperie del llanto, mis ojos no resisten más diluvios derramados por sus sueños inconclusos en su sed de fantasías.
Aunque me obedezcas, no es bastante que abandones a tu dueño, si quieres pisar indemne la playa; exijo que te despidas de su madre, de su hermana, de la nodriza que le sirvió de confidente, y de cuantas personas tengan con ella la menor conexión.
Por fin, le dijo San Francisco: Anda, hijo, confiésate y no abandones el ejercicio acostumbrado de la oración; no dudes que esta tentación te servirá de gran utilidad y consuelo, como lo comprobarás muy pronto.
Y cuando ya paró de tanto tirarse a tierra y tanto dar alaridos y mal decir sus funestas bodas contigo, malhadada, contratadas con tu padre Eneo, con las que comprara la ruina de su vida, entonces, alzando sus revueltos ojos por encima de la humareda que le envolvía, me vio a mi en medio de la muchedumbre, llorando, y clavándome los ojos me grita: «Hijo, acércate, no me abandones en mi desgracia, aun cuando hayas de morir con tu padre, que muere; levántame y sácame, y, sobre todo, ponme donde no me vea mortal alguno; o si me tienes compasión, a lo menos sácame cuanto antes de esta tierra para que no muera en ella.
Quédate, amigo mío; yo sigo la ley natural y sirvo a la patria; no abandones a tus amigos: el otro lo dejaba gritar, y llevando siempre la ley en la cabeza, se pasó a nado a una isla vecina.
ELECTRA: Me siento llena de una alegría aún más grande al saber que un dios ha hecho que vinieses a esta morada, porque pienso que ello es verdaderamente cosa de un dios. ORESTES: No quisiera reprimir tu alegría; sin embargo, tengo el temor de que te abandones a ella con exceso.
Y, entre golpes de pecho, suspiros y lamentaciones, exclamaba: Niño Jesús, hijo del gran rey tu Padre, ten piedad de mí, miserable que soy, y no me abandones.