Ejemplos ?
Al entrar en su cuarto, el mayor se dejó caer cansado y abatido en un sillón y al fin dijo, después de unos cuantos suspiros: – ¡Dios mío!
Yo preguntaría: ¿ en una emergencia delicada qué podría hacer un pueblo enervado, abatido, sin el dominio de sus destinos y entregado a gobernantes tan pequeños y cuando el ciudadano participa de las impresiones de la vida política se identifica con la patria, la ama profundamente, se glorifica con su gloria, llora con sus desastres y se siente obligado a defenderla porque en ella cifra las más nobles aspiraciones.
Dos caballeros cristianos al pie de tosco peñón recibían á una dama que imploraba su favor, y en la llanura á lo lejos con ellos despareció.— Entanto que un pasagero postrado en un escalón de la ruinosa capilla, al acabar su oracion, vió pálido y abatido, la mejilla sin color un musulman abismado en honda meditacion.
Gozando está ahora de libre y descubierto cielo, habiendo pasado de un humilde y abatido lugar a resplandecer en aquel (sea el que fuere) que recibe en su dichoso seno las almas que dejan las prisiones; ya se espacia con libertad, y con sumo deleite mira todos los bienes de la naturaleza.
Ríen, y sus risas, ingenuas y graciosas, rompen por un instante la tristeza ambiente, suscitando una sensación de frescura como la que experimenta el espíritu abatido a los gorjeos de las aves.
Ultimamente, es decir, después de la expropiación a las compañías petroleras, la situación de México hizo crisis: la baja considerable de nuestro peso, la huída del capital extranjero de nuestro país y, consiguientemente, la gruesa disminución de sus inversiones; la feroz campaña emprendida contra nosotros por los implacables capitalistas afectados por la expropiación, campaña que ha impedido o dificultado grandemente la venta del petróleo nacional; todas esas circunstancias, como dijimos antes, han abatido nuestra economía y la deprimen aún, con notorio daño del comercio, la banca, la industria de toda especie y del pueblo en general, cuya vida encuentra mayores dificultades que vencer.
Don José saltó al ruedo blandiendo del chaparro para castigar la insolencia; pero Félix hizo armas, a él también se le fue la mano a la suya y poco después regresaba a su casa, abatido, sombrío, envejecido en instantes, y con esta noticia para su mujer: —Acabo de matar a Félix.
Ello es que sobre todos estos incidentes se levantó su- maria, y aun se hicieron prisiones. El cuarto toro llamábase el Abatido Pumacagua aludiendo al desgraciado fin de este caudillo patriota.
La señora Diane Francis: El Presidente Ernesto Zedillo Ponce de León enfrenta a la corrupción y a la moneda. El Presidente mexicano encara riesgos económicos y personales, mientras trata de reconstruir un país abatido.
-Será alguna ráfaga de aire que ha abatido la llama al pasar -exclamó Carrillo, volviendo a ponerse en guardia y previniendo con una voz a Lope, que parecía preocupado.
Escudo de esas míseras naciones era ese muro que abatido fue; la gloria de Polonia y sus blasones en humo y sangre convertidos ved.
Los blancos caseríos que la rodean, salpicados aquí y allá sobre una ondulante sabana de verdura, parecen a lo lejos un bando de palomas que han abatido su vuelo para apagar su sed en las aguas de la ribera.