abominar

(redireccionado de abominó)
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  • verbo

Sinónimos para abominar

condenar

Sinónimos

detestar

Antónimos

Sinónimos para abominar

Ejemplos ?
Éstos, después, en la pasión de Jesucristo, pidieron para sí y para sus hijos esta abominación: "!Llueva la sangre del justo sobre nosotros y sobre nuestros hijos!." Señor, abominemos a los que abominó Dios y, en ellos y en sus hijos, aborrezcamos gota de aquella sangre que pidió que lloviese sobre ellos la de Jesucristo.
40 Encendióse por tanto el furor de Jehová sobre su pueblo, Y abominó su heredad: 41 Y entrególos en poder de las gentes, Y enseñoreáronse de ellos los que los aborrecían.
Marco Tulio Cicerón, perseguido de los Catilinas, Clodios, Pompeyos y Crasos, los unos enemigos manifiestos, y otros no seguros amigos; mientras arrimando el hombro tuvo a la república que se iba a caer, padeció con ella tormentas; apartado finalmente, y no quieto con los prósperos sucesos, y mal sufrido con los adversos, abominó muchas veces de aquel su consulado tan sinfín, aunque no sin causa alabado.
17 Los insensatos, á causa del camino de su rebelión Y á causa de sus maldades, fueron afligidos. 18 Su alma abominó toda vianda, Y llegaron hasta las puertas de la muerte.
Al igual que su contemporáneo Miguel de Unamuno, abominó del nacionalismo vasco, contra el que escribió su sátira Momentum catastrophicum.
Al igual que el citado movimiento, abominó la sedimentación simbólica en las obras artísticas como consecuencia del paso del tiempo y exaltó el valor de lo coyuntural, lo fugaz y lo contemporáneo.
Lo mismo ocurrió con su maestro en Bonn Ernst Moritz Arndt, cuya reaccionaria postura tomó a chacota Heine en diversas prosas y poemas. También abominó de la poesía del afeminado August von Platen-Hallermünde, que no podía soportar.
El cauce preferido para la abundante vena satírica de que hizo gala es sobre todo el romance, pero también la letrilla («Poderoso caballero es Don Dinero»), vehículo de una crítica social a la que no se le esconden los motivos más profundos de la decadencia de España, y el soneto. Abominó de la estética del Culteranismo cuyo principal exponente, Luis de Góngora, fue violentamente atacado por Quevedo en sátiras personales.