Ejemplos ?
Es verdad respondió Emma; pero lo desacostumbrado siempre me divierte; me gusta cambiar de lugar. ¡Es tan aburrido suspiró el pasante vivir clavado en los mismos sitios!
La señá Vicenta, maravillada al comprender que la escuela había salido sin que ella diese el aviso de ordenanza, entró a informarse de la novedad, y en cuanto vio al Maestro tan cariacontecido y con señales de haber llorado, murmuró, como hablando consigo misma: -Es'es que est'enfermo. -Ello no, hija; estaba aburrido y largué muy ligero; pero no tengo nada.
Para hacerse valer, o por una imitación ingenua de aquella melancolía que provocaba la suya, el joven declaró que se había aburrido prodigiosamente durante todo el tiempo de sus estudios.
Hace un mes que el extranjero rueda por las antesalas, siendo burla de los pajes, juguete de la canalla. Y aburrido y despechado de volver por su hijo trata, y de volar a otros reinos sin pensar más en España.
Cecilia y su primo habían presenciado juntos todas las fiestas, ella estaba más preocupada que triste, él no había pronunciado ni media docena de palabras con gran descontento de Romualda que decía: -Estos muchachos educados en la corte no encuentran bien más que lo que ven en Madrid; este pobre Lorenzo está mortalmente aburrido y no se atreve a confesarlo.
¡Ya era tiempo de que me hiciese usted una visita como antiguamente! ¡Aquí tiene usted al oso enjaulado y aburrido, deseando tener con quién pelear!
En realidad, esto es lo que sucede normalmente cuando se da un mordisco a un pastel, pero Alicia estaba ya tan acostumbrada a que todo lo que le sucedía fuera extraordinario, que le pareció muy aburrido y muy tonto que la vida discurriese por cauces normales.
Al cabo, en Sarito Vilomara creyó haber hallado lo que ansiaba descubrir: el ángel anhelado para cobijar bajo sus alas un corazón de soltero, aburrido ya de venales o tormentosos amoríos, de fondas donde se come invariablemente la misma tortilla a la francesa y los propios riñones al jerez, a la misma hora, y de pandillaje con amigos que piden prestado y se olvidan de pagar...
Cogiendo, pues, a puñados las cartas mezcladas, se divirtió durante unos minutos dejándolas caer en cascadas, de la mano derecha a la mano izquierda. Finalmente, aburrido, cansado, Rodolfo fue a colocar de nuevo la caja en el armario diciéndose: ¡Qué cantidad de cuentos!
Las palomas eran grandes, lustrosas y relucientes como el nácar; tenían algo de veleta, más eran gordas y tontas. Todos sus pensamientos se concentraban en llenarse el buche - decía la veleta -; y su trato era aburrido, además.
La primera vez resultó nuevo e interesante, pero luego observó la veleta que se repetían, qué siempre decían lo mismo, y todo acaba por aburrir. Las aves eran aburridas, y todo era aburrido; no se podía alternar con nadie, todos eran unos sosos y unos estúpidos.
y no conoces lo terrible de combatir para no hundirse en el tedio de no hacer algo que en realidad nos satisfaga plenamente Por eso es que se nos ocurren miles de estúpidas extravagancias para no sucumbir en el ocio aburrido de nuestra clase...