Ejemplos ?
( Transitus ) Es mucho tiempo ya, padres conscriptos, el que llevamos sumidos en los peligros y asechanzas de la conjuración, pero no entiendo en virtud de qué suceso aciago todo este delito, toda esta vieja osadía y toda esta demencia se han hallado en sazón en nuestro consulado.
Pero este aciago día recordando a sus hijos su ser, y el poderío del Dios, que fascinados ofendieran, de su felicidad fue el gran principio.
¿Quién me salva, quién me abona, Si Rodrigo, a quien amé, Me desprecia y abandona? »No esperaba yo tal pago De la vuestra cortesía Cuando sin dolor aciago Gocé vuestra compañía.
Si al salir de tu casa vieres volar cuervos, déjalos volar y mira tú dónde pones los pies. El martes es día aciago para los que caminan a pie y para los que prenden.
Y unos dicen que ya en ellos no está la amistad tan firme, y otros que dió a sus tesoros fin el africano, dicen. Pero desmentidos vieron sus murmullos los malsines en la mañana de un martes, día aciago entre gentiles.
ientras se terminaba la fábrica del palacio de Lima, tan aciago para el primer gobernante que lo ocupara, es de suponer que Francisco Pizarro no dormiría al raso, expuesto a coger una terciana y pagar la chapetonada, frase con la que se ha significado entre los criollos las fiebres que acometían a los españoles recién llegados a la ciudad.
¿Pues qué diré de los discretos? ¿Ves aquel aciago de cara? Pues siendo un mentecato, por parecer discreto y ser tenido por tal, se alaba de que tiene poca memoria, quéjase de melancolías, vive descontento y préciase de mal regido, y es hipócrita, que parece entendido y es mentecato.
En aquel año aciago, los sucesos internacionales que se desarrollaron en la frontera ecuatoriana-peruana, dieron un epílogo de dolor para nuestra Patria, como consecuencia de la congénita conducta agresiva, que los vecinos del sur, han manifestado desde hace más de un siglo, como se delata en su vivir infatigable de expansionismo y conquista en tiempo de los Incas, de la Independencia, de la Gran Colombia y de la República.
Bien sabemos que es incontrastable tu poder, pero tenemos lástima de los belicosos dánaos, que morirán, y se cumplirá su aciago destino.
Fuese y quedó a su lado un hombre triste, entre calavera y mala nueva. -¿Quién eres -le dije-, tan aciago que aun para martes sobras?
Despidiéronse las gitanas, y, al irse, dijo Preciosa a don Juan: -Mire, señor, cualquiera día desta semana es próspero para partidas, y ninguno es aciago; apresure el irse lo más presto que pudiere, que le aguarda una vida ancha, libre y muy gustosa, si quiere acomodarse a ella.
en, dulce paz, como sereno día Tras niebla obscura de dolor aciago, Como sueño infantil; Como soplo feliz del aura fría Al regalar el cefirillo vago Los cálices de abril; O ven como el rocío de la noche Que pende de una rosa no tocada, Cual lágrima de amor, Y destilado en su purpúreo broche Nutre toda su pompa regalada Con cristalino humor.