adolescencia


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Sinónimos para adolescencia

muchachez

Ejemplos ?
Afirman, niegan, refutan, dignifican, desprecian, convencen, explican, mas en verdad, ¿alguna vez se han adentrado sinceramente, tras su conocimiento, en el mundo de la adolescencia?
Es entonces importante volver a reflexionar en lo que los educandos de trece a diecisiete años juzgan como faltante a su personalidad y atender a una búsqueda de soluciones donde la clase de español se encuentre conectada con ellos y realmente les sirva como instrumento de expresión, información y comunicación. Generalmente se han considerado en la vida humana cinco grandes edades: infancia, adolescencia, juventud, adultez y vejez.
A la secundaria, el período de la adolescencia; a las escuelas que llamamos ante profesionales, con preparación específica a una carrera determinada, el de la juventud y la especialización para quienes integran ya, el grupo de profesionales adultos.
Nosotros no olvidamos y, por el contrario, nos place rememorar que un compatriota, don Juan Albano Pereira, fue el guía en la niñez y adolescencia del libertador Bernardo O´Higgins.
Nuestros días de adolescencia. Nuestros días. Lo que hacemos es un ejercicio de reducción. Al convertir un enunciado declarativo en exclamativo o en interrogativo: La escuela es enorme.? ¡Qué enorme escuela!
A la infancia se le da, tanto como a la adolescencia, una gran estimación como época donde se generan los impulsos creativos que generalmente la escuela tradicionalista se encarga, se ha encargado de frustrar.
Salubridad y atención primaria en salud, servicios de protección a la primera y segunda infancia, a la adolescencia y a la tercera edad; educación preescolar, servicios de integración familiar de la persona con discapacidad al desarrollo comunitario, actividades e instalaciones culturales y deportivas; servicios de prevención y protección, vigilancia y control de los bienes y las actividades relativas a las materias de la competencia municipal.
Las dos primeras intervenciones son importantes para reducir el maltrato y el abandono de menores, así como la violencia perpetrada durante la adolescencia y la edad adulta.
Cuando Casilda llegó a la adolescencia y miró que su belleza era notable, comenzó a exagerar en su limpieza personal, pues de niña era muy descuidada en su aspecto físico, y se fue convirtiendo en una joven presuntuosa, sobre todo, cuando descubrió que los chicos le hablaban con linduras: que si descendía de la realeza, que si era de sangre noble, que tanta beldad los tenía alelados.
Una inteligente y agradable muchacha campesina de mi patria chica, etc., efectuamos un ejercicio de expansión. Y si realizamos lo opuesto: Nuestros amados y tiernos días de la adolescencia fugaz y pasajera.
Lo que vivimos es un punto, y menos aún que un punto, y aún, esta cosa tan pequeña, la naturaleza la ha engañado con la apariencia de un largo espacio; de un trozo ha hecho la infancia, de otro, la niñez, de otro la adolescencia, de otro una cierta caída de la adolescencia a la vejez, de otro la vejez misma.
Cuando se llega con vida, límpidamente vivida a cierta edad, lo único que importa indispensablemente, sobre todo cuando se mira a los hijos, es permanecer fiel – alocadamente fiel, si es preciso – a los designios que nos orientaron en la adolescencia y juventud “en el buen tiempo pasado”.