adolescente


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Sinónimos para adolescente

Ejemplos ?
“Muy bien”, respondió ésta, después tomó el camino de las sementeras que habían sembrado Maestro Mono, Maestro Simio, por quienes había sido desmontado el campo; la adolescente lo siguió y llegó así a las sementeras.
-Sí, ya sé lo que estás pensando- exclamó levemente molesta, ante mi boquiabierto silencio, pero siempre con su sonriente beneplácito.- Aunque se haya dicho que fui un adolescente pre-bigotón disfrazado de mademoiselle, no fui un travesti ni novio de Da’Vinci.
He aquí que vamos a contar su infancia. Cuando fue llegado el día del alumbramiento, la adolescente llamada Sangre dio a luz. La abuela no asistió al parto.
Decía Aristó (folósofo estoico, discípulo directo de Zenón, departiendo enseñanza en Atenas hacia el 270 a C) que prefería un adolescente serio, que no uno riallero y amable con la turba; el vino se hace bueno cuando de novel parecía dura y áspero, pero no aguanta demasiado tiempo el que ya en la cuba gustaba.
Fernandito, no cabe duda, mejoraba físicamente; su cuerpo, adolescente ya, se fortalecía; pero continuaba dando el mismo lastimoso espectáculo de un pensamiento ausente, de una voluntad muerta, de una conciencia entumecida, de un espíritu yerto.
La cuna ha desaparecido, el Niño está en pie, alto, crecido ya, convertido en adolescente; y en vez de la gracia infantil, en su cara se lee la meditación, se descubre la sombra del pensamiento.
Esta serie de cuentos escritos por un Domínguez Hidalgo casi adolescente (1965), con un estilo ágil y directo que hace que el lector vea, como en cinematografía, casi olvidando al narrador, quien sólo aparece en los irónicos finales, una serie de escenas contundentes que van desmintiendo al discurso oficial del México democrático de varias décadas.
Extiende solamente el extremo de tu mano”. “Sí”, dijo la adolescente, alargando su mano que extendió ante el hueso. Entonces el hueso lanzó con fuerza saliva en la mano extendida de la joven; ésta, al instante, miró con mirada curiosa el hueco de su mano, pero la saliva del hueso ya no estaba en su mano, “En esa saliva, esa baba, te he dado mi posteridad.
Y al instante, solamente por la saliva, sus hijos nacieron en su vientre. Tal fue el engendramiento de Maestro Mago, Brujito. La adolescente llegó a su casa. Seis lunas se acabaron.
“Oh mensajeros, no haríais bien en matarme, pues sin fornicación lo que está en mi vientre, que se engendró cuandro fui a admirar la cabeza de Supremo Maestro Mago, que está en el Juego de Pelota de los Sacrificios. Así, pues, no me sacrifiquéis, oh Mensajeros”, dijo la adolescente, “hablándoles.
Me hallarán en la desnudez del campo en la risa comprimida de las nubes; me tendrán en el juego de los niños, en la duda adolescente, en el paso liberado de los jóvenes y en el rostro de los hombres.
La de la Madurez. La del Cacao, vosotras que preparáis el maíz, tú, Guardián del Alimento de Maestro Mono, Maestro Simio!”, dijo la adolescente.