Ejemplos ?
Deberíais respetar más a los sacerdotes de la Sinagoga de Israel, y cuidar de que vuestro hijo compartiese con los otros niños una afección mutua, y de que se instruyese, al lado de ellos, en la doctrina judaica.
Sócrates Después de esto, es preciso examinar en qué objeto el uno y la otra residen, y qué afección los hace nacer siempre que se producen.
Sócrates Este estado, pues, es el suyo, y quizá no sería extraño que de todos los géneros de vida fuese el más divino. Protarco Siendo así, hay trazas de que los dioses no estén sujetos a la alegría, ni a la afección contraria.
He aquí, joven querido, las verdades que debes meditar sin cesar, no olvidando jamás que la ternura de un amante no es una afección benévola, sino un apetito grosero que quiere saciarse: Como el lobo ama al cordero, El amante ama al amado.» He aquí todo lo que tenia que decirte, mi querido Fedro; no me oirás más, porque mi discurso está terminado.
675.- Si de las dos cosas unidas, la una es de mucho más estimación que la otra, la primera se mirará como lo principal, y la segunda como lo accesorio. Se mirará como de mayor estimación la cosa que tuviere para su dueño un gran valor de afección.
Lo han dejado las epidemias de cólera y fiebre amarilla, pero lo aqueja otra enfermedad interna. Este pueblo padece de una afección moral, de un trastorno funcional de las pasiones.
Llegaron a Cartagena el día veinte y dos del dicho mes y presentaron una carta al gobernador de parte del valeros Don Juan, la cual recibió con muestras de afección, y viendo aquella animosa resolución les prometió asistencia con una fragata, un galeón y una barca con ciento veinte y seis hombres, la mitad de su guarnición y la mitad de mulatos.
La causa de esta afección es la necesidad, pero no la necesidad imperiosa de vivir y de poder emplear los elementos necesarios para mantener en función los organismos.
—En este caso, Menexenes, ¿el que es amado es el amigo del que le ama, sea que le corresponda o sea que le aborrezca, como los niños que no advierten ningún género de afección, y, si cabe, aborrecen a sus padres cuando se les corrige, y que en ningún momento están más predispuestos en contra de éstos que cuando los manifiestan estos mismos mayor cariño?
Y la sagrada familia permaneció tres meses completos en aquella población. José y Eléazar se trataban como dos hermanos, unidos por una afección y una bondad recíprocas.
-Señora, no debe usted asombrarse. Soy muy viejo, no tengo herederos y siempre he profesado a ese hidalgo una afección casi paternal.
A esta afección, precioso joven, los hombres la llaman amor; los dioses la dan un nombre tan singular, que quizá te haga sonreír.