afirmar


También se encuentra en: Diccionario.
  • all
  • verbo
  • pronominal

Sinónimos para afirmar

aseverar

ratificarse

Sinónimos

  • ratificarse
  • reiterarse
  • no dar el brazo a torcer
  • mantenerse en sus trece

Antónimos

Sinónimos para afirmar

asentir

Sinónimos

Ejemplos ?
Queremos afirmar aquí que no aceptaremos más una elección si antes los partidos políticos no limpian sus filas de esos que, enmascarados en la legalidad, están coludidos con el crimen y tienen al Estado maniatado y cooptado al usar los instrumentos de éste para erosionar las mismas esperanzas de cambio de los ciudadanos.
falso... —No veo razón alguna para afirmar eso... —Es que la gente se destruye sólo con el fin de erguirse el uno sobre el otro y sentirse el mejor...
Cuando había diferencias estaban dictadas en beneficio de los indígenas, con el mismo concepto que en nuestros códigos se han hecho diferencias a favor de las mujeres y los menores. Claro que en la práctica hubo muchos abusos, pero lo que nos interesa afirmar ahora es el principio.
b) Apartheid y genocidio La Conferencia Mundial debería reconocer que el apartheid y el genocidio constituyen crímenes de lesa humanidad y son fuentes y manifestaciones de racismo, discriminación racial, xenofobia y formas conexas de intolerancia, debería tomar nota de los males y sufrimientos inenarrables causados por esos actos y afirmar que, cuando quiera y dondequiera que ocurran, deben ser condenados y se debe evitar que vuelvan a repetirse.
Lo único que puedo afirmar es que por las noches aún se escuchan gritos femeninos desenfrenados de enojo: que se lo había advertido; que se cuidara de su marido; que se fueran mejor del pueblo y luego otra voz de mujer respondía: no se atreverán; se van a arrepentir si lo hacen; no sé que esperas para irnos; ya sé que no me amas; lo amas más a él y por eso no te atreves; esto se acabó… y luego sonaban unos balazos que se perdían en un extraño eco como las voces que se extinguían de igual modo.
Estoy seguro de que estamos resueltos a hablar con una sola voz para afirmar que ninguna cultura, idioma o tradición de ningún pueblo es inferior ni merecedor de desprecio, burla o destrucción.
En realidad podemos afirmar que la Semiótica constituye una ciencia supradisciplinaria o transdisciplinaria, en terminología piagetiana, que engloba a todos los campos de estudio denominados hoy, ciencias del lenguaje y que contraen entre sí relaciones interdisciplinarias, donde en cada disciplina se observan a su vez, ramas infradisciplinarias: los sistemas de signos en general y sus usuarios nos da la Pragmática, la Sociolingüística, la Etnometodología o la Antropología Lingüística; los sistemas de signos lingüísticos y su formación en la mente, la Psicolingüística y así, todo un enorme abanico de ciencias tan nuevas que muchas de ellas, aún parecen ser parte de la ficción científica, como la Cibernética o la Robótica.
Y en discurso pronunciado el 16 de junio de 1947, Nuestro Santo Padre Pío XII afirmó: «La Historia es testigo de la gran solicitud con que la Iglesia ha tratado siempre esta cuestión, no porque ella tenga el cargo de regular directamente la vida económica, sino porque el orden económico social no puede ser desligado de la moral, y afirmar y proclamar los principios inmutables de la moralidad es precisamente privilegio y deber de la Iglesia».
No podemos afirmar en el estado actual de las investigaciones históricas si los demás pueblos libres que habían enviado diputados antes del 31 de enero no formularon igualmente sus instrucciones; es posible la omisión, pero también es posible que se encuentren algún día todas o las de algunos de ellos.
Nadie podría afirmar que posee conciencia; a menos que a eso se le denominara simplemente sentir, percibir lo que aún no tiene sentido, carecer de orientación para algo.
Las clasificaciones enunciadas corresponden a toda la enseñanza secundaria, de ahí que no sea mi intención afirmar que las temáticas para el primer grado, deben ser exclusivas para tal año, sino que van relacionadas directamente con los probables cambios síquicos que el adolescente experimenta.
De esta suerte, identificados y confundidos en todos los españoles, dignos de este nombre, su deber de vasallos leales con su dignidad de ciudadanos libres, compenetrados en mí la potestad Real y el alto magisterio de primer custodio de las libertades patrias he podido creer, y puedo afirmar con toda verdad, que donde quiera que me hallase, llevaba conmigo la Covadonga de la España moderna.