Ejemplos ?
Brujo Lunar. Grande la aflicción de sus corazones: tristes sus bocas, tristes sus rostros. En seguida llegaron en secreto ante los rostros de Brujo del Envoltorio.
Aunque me digan protestón, quiero que mi primo sea premiado con buenas calificaciones. Flaco y flojo Tengo un amigo que se llena de aflicción por estar flaco.
Ninguno de estos varones que resplandecieron para ornato de los siglos, dejó de ser afligido con muertes de sus deudos, o su muerte causó aflicción de ánimo a los suyos.
Allí arrodillada, sus vestidos y cabellos en el más completo desorden, su hermoso rostro bañado en lágrimas, aún más hermoso en la aflicción, imploraba con la más dolorosa angustia, con la fe más ardorosa, a la amorosa madre de los afligidos.
¡Cruel suceso! respondió la señora, y se entregó de nuevo a su aflicción. Bien habréis oído mentar, siguió el consolador, la hermosa Juana de Nápoles, que fue presa y ahorcada.
RODRIGO. Ni al mirar vuestra aflicción hay fuerza en mí que no acabe rindiéndose a discreción. Es ya el caso de manera que el infausto desposorio viene a ser obligatorio para ambos: lo demás fuera dar escándalo notorio.
Pues, estando en tal aflicción, cual plega al Señor librar della a todo fiel cristiano, y sin saber darme consejo, viéndome ir de mal en peor, un día que el cuitado ruin y lacerado de mi amo había ido fuera del lugar, llegóse acaso a mi puerta un calderero, el cual yo creo que fue ángel enviado a mí por la mano de Dios en aquel hábito.
Dime, pues, ¡por Júpiter!, de qué manera continuó Sócrates la controversia, si pareció tan enfadado como nosotros o si sostuvo su aflicción con dulzura; en fin, si os satisfizo por completo o no.
Y ofrecía la gelatina mosqueada, la paleta derritiéndose, las golosinas deformes. Los niños imploraban a sus padres "cómpramela" y sus voces parecían ignorar la aflicción que embriagaba a sus mayores.
estrella de mis noches de pena y aflicción, por quien el bardo amante, bajo la ojiva ronda, sufriendo una incurable herida, roja y honda, que tus ojos le hicieron en pleno corazón...
DOÑA ANA Inés nos dio noticia de como estabas aquí. DOÑA BEATRIZ Tú de una aflicción nos has de sacar. CELESTINA Aquesto le faltaba a mi dolor.
DON LUIS ¿Celestina? CELESTINA Ya, señor, me resolví a obedecerte; y es cierto que tu aflicción, mucho más que tu amenaza, a servirte me obligó.