agonizar


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  • verbo

Sinónimos para agonizar

irse

Sinónimos

  • irse
  • estar en las últimas

Antónimos

Sinónimos para agonizar

Ejemplos ?
V Si hay algún césped blando cubierto de rocío en donde siempre se alce dormida alguna flor, y en donde siempre puedas hallar, dulce bien mío, violetas y jazmines muriéndose de amor; yo quiero ser el césped florido y matizado donde se asienten, niña, las huellas de tus pies; yo quiero ser la brisa tranquila de ese prado para besar tus labios y agonizar después.
Siente escalofríos ante la idea de que aquellos tiernos seres que él lanzó a la vida, tengan que venir más tarde a agonizar enfrente de la máquina, en la penumbra del taller, en cuyos rincones los microbios espían … - ¡Maldita máquina!
No sé, la miro a usted, quisiera sentirme amigo suyo y no puedo. Si la viera a usted agonizar posiblemente no le alcanzaría ni un vaso de agua.
¡Oh, la Circe que cambia los hombres en cerdos!... En los minutos de lucidez me sentía agonizar entre la materia como el Emperador arrojado a las letrinas por el pueblo romano.
Y aunque uno pregone ardiente por los aires vuelto llamas su agonizar de tristezas, su renacer de alegrías, nadie nos cree y nos cubre con sonrisas su incredulidad de nieve.
Con el sistema económico absurdo, que siguen nuestros gobiernos, estamos persuadidos que el día en que llegue el ferrocarril a Cochabamba, empezará Santa Cruz a agonizar lentamente, o por lo menos a vivir una vida artificial a expensas de extraños elementos aniquiladores de los propios.
Qué derrotas puede haber, nueve con seis, cuando amor va a más de dos… DRAGONES Harto de agonizar por nada en las ansiedades del vacío; de acumular engaños en apariencias fatuas de paredes sin sentido; de purgar etiquetas con perfil de estereotipo me despojo de rutinas, rituales con que cumplen los cretinos su privada propiedad de escombros… y un amor diferente al conocido me desflora palpitante mis recintos.
desde entonces llevo en mi memoria grabado su semblante moribundo, pensando ver, en mi dolor profundo, donde quiera a mi padre agonizar; oigo su voz que imita tristemente el vago viento en la desierta playa, y cuando el sol fatídico desmaya su sombra miro pálida cruzar.
Cuando ante vuestros rayos me hago nieve, vuestro desdén se debe quizá a que a vos mi indignidad ofende. ¡Oh, si esta creencia, no templase la brasa que me enciende, bendito agonizar!
Le dejé agonizar ocho días, entre torturas, en manos de curanderos, de médicos rurales, que le recetaban ruda cocida con sal y vino blanco, y que, por último, le sangraron, porque no se le podía sujetar.
¡Neomisticismo de Tolstoi, teosofismo occidental de las duquesas chifladas, magia blanca del magnífico poeta cabelludo, de quien París se ríe, budismo de los elegantes que usan monóculo y tiran florete; culto a lo divino, de los filósofos que de struyeron la ciencia, culto del yo, inventado por los literatos aburridos de la literatura; espiritismo que crees en las mesas que bailan y en los espíritus que dan golpecitos, grotescas religiones del fin del siglo XIX, asquerosas parodias, plagios de los antiguos cultos, dejad que un hijo del siglo, al agonizar éste, os envuelva en una sola carcajada de desprecio y os escupa a la cara!
He visto más de un largo adiós agonizar »en mis manos que acogen sin odio ni emoción »de las almas en pena la humilde confesión.