ajusticiar


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  • verbo

Sinónimos para ajusticiar

ejecutar

Ejemplos ?
- La lex de capite civis, también conocida como lex Sempronia de provocatione, propuso llevar a juicio a quien hubiese hecho ajusticiar a ciudadanos sin habérseles permitido apelar al pueblo, lo que había ocurrido en el caso de su hermano.
Lo mismo sucedió en Sudáfrica, durante el régimen del apartheid, en donde el gobierno racista utilizaba la acusación de "terrorismo" para encarcelar y ajusticiar opositores que recurrían a la lucha armada contra la dictadura.
Étienne Marcel, sin poder conseguir otra alianza, apoyó la Jacquerie mientras Carlos el Malo logró, gracias a engaños, atraer a Guillaume Carle y hacerlo ajusticiar.
Ferret intentó escapar en su lanzadera personal, pero debido a los disparos de la ballesta wookiee de Chewbacca el transporte quedó inutilizado. Lando Calrissian llegó a tiempo para ayudar a Chewie a ajusticiar al estafador.
Cuando se dio la orden 66, el Equipo Ion se vio obligado a esconderse, haciéndose pasar por mercenarios, pero poco tiempo después Darth Vader llegó al planeta para ajusticiar a los clones que desobedecieron la orden 66, permitiendo escapar al grupo de Jedis.
El esposo al querer ajusticiar al violador, forcejeó con otros dos carabineros; en el forcejeo los carabineros asesinaron a Florentino Apaza, boliviano personero del pueblo de Challaviento.
Don Miguel Fernández de Córdova, intendente de Trujillo, por otra parte apuraba para que se terminase la construcción del garrote; pues condenado a muerte el reo Juan de la Rosa, no se le podía ajusticiar por falta de garrote, más que por la carencia de verdugo.
resuena una alegre cantinela y una guitarra a la par, y gritos y de botellas que se chocan, el sonido, y el amoroso estallido de los besos y el danzar. Y también pronto en son triste lúgubre voz sonará: ¡Para hacer bien por el alma del que van a ajusticiar!
Y la voz de los borrachos, y sus brindis, sus quimeras, y el cantar de las rameras, y el desorden bacanal en la lúgubre capilla penetran, y carcajadas, cual de lejos arrojadas de la mansión infernal. Y también pronto en son triste lúgubre voz sonará: ¡Para hacer bien por el alma del que van a ajusticiar!
¡Para hacer bien por el alma del que van a ajusticiar! I Reclinado sobre el suelo con lenta amarga agonía, pensando en el triste día que pronto amanecerá, en silencio gime el reo y el fatal momento espera en que el sol por vez postrera en su frente lucirá.
El esclavo que acompañaba a cada socio de esa humanitaria cofradía iba con la cabeza descubierta, llevando en una mano una salvilla o fuente de plata, y en la otra una campanilla del mismo metal, que hacía sonar de rato en rato, pronunciando en clamoroso y pausado acento estas palabras: «¡Hagan bien para hacer bien por el alma de los que van a ajusticiar!».
Un hermano de la cofradía de la Caridad se detuvo frente al grupo, pronunciando estas fatídicas palabras con un sonsonete gangoso y particular. -¡Hagan bien para hacer bien por el alma del que van a ajusticiar!