albergue


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  • sustantivo

Sinónimos para albergue

cobijo

cubil

abrigo

Sinónimos

Ejemplos ?
BERTA. ¿Dónde hallarla, sino aquí, morada de la inocencia, aquí donde reside la antigua buena fe y no halló albergue la malicia? Aquí ningún deseo ha de turbar el manantial de la felicidad y se deslizarán nuestros días, puros y serenos.
En mezquino tugurio, compuesto de cuatro piedras ligadas por muros de ladrillo, albergue tan mísero que sólo dejaba espacio para la cocina y para el comedor con una cama, vivía con su padre la Mariposa.
Nos untamos los cuerpos con la grasa que hallamos en las tripas a porfía; y nos vestimos de la hirsuta gasa. Mientras salía de su albergue el día.
Es parte de mi impulso, no solo para hacer que Estados Unidos albergue más fabricación de alta tecnología, sino para hacer que Estados Unidos sea más atractivo para los buenos empleos que necesita una clase media en crecimiento.
Respecto a la representación propiamente entrerriana, nada hemos logrado averiguar hasta el momento, lo que por razones obvias deploramos y como, sin asegurarlo, creemos que nada se ha publicado aún, nos permitimos aprovechar la ocasión para pedir a los distinguidos colegas presentes, que agoten en lo posible la investigación de este particular en las fuentes documentales que tengan a mano a objeto de que se colme el vacío señalado, doblemente penoso por ser un vacío histórico y porque precisamente se sitúa en la ilustre tierra que dio albergue a este Congreso...
Por una sola noche Demandaré un albergue en el castillo Y sin que nadie á sospecharlo alcance En el silencio de la noche umbría A solas con tu padre razonando Lograré que consienta; y mas llegando A saber con mi nombre La razon de dejar la patria mia.
Si las adoptan en el orden económico, reuniremos al pueblo y le diremos: “Los enemigos de nuestra libertad, los amigos de Batista, los que han dado albergue a Masferrer, los que han dado albergue a Laurent, los que han dado albergue a los criminales de guerra; esos que no quieren nuestra felicidad, esos que quieren que el país retroceda, esos que quieren que aquí Batista vuelva, esos han adoptado medidas económicas para hacer fracasar a la Revolución.” Entonces le diremos: “¡Pueblo, este es el momento de todos los sacrificios!” Renunciamos entonces a todo lo que sea lujo, renunciamos al cine, renunciamos a todo artículo que sea necesario renunciar.
En ese terreno de convicción nos colocamos nosotros y sin forzar el razonamiento tenemos que llegar pues hasta el punto en que ante los ojos de la historia se presenta esta ciudad engalanada de gloria inmortal por ser si no la cuna del federalismo rioplatense, el albergue o sitio de convergencia y reunión de sus primeros realizadores venidos de distintos pueblos de la Nación.
Ello es, caro lector que anochecia, Y apartados al fin, con paso lento Cada cual á su albergue se volvia, El al lugar á meditar su intento, Y ella á sus torres á esperar el dia.
Y nosotros pensamos que este reclamo y esta preocupación de la gente es totalmente justo, completamente válido, simple y sencillamente porque la gente sabe por experiencia que muchos años les han hecho chanchullo, que les dicen ahorita te vas a un albergue y después a lo mejor el patrón, el dueño de la casa les va a decir: aprovechamos esta cuestión para cerrar, para construir otra cosa y ustedes que bueno que me los quité de encima.
Iba por el mundo, de pueblo en pueblo, como bulto perdido, buscando aire sano para un pecho enfermo; de posada en posada, peregrino del sepulcro, cada albergue que el azar le ofrecía le presentaba aspecto de hospital.
Vengan, padre común de los vivientes, los veranos ardientes; venga el invierno frío, y danos por albergue el bosque umbrío, dejándonos vivir independientes, donde jamás oigamos la zampoña aborrecida, que nos da la roña, ni veamos armado del maldito cayado al hombre destructor que nos maltrata, y nos trasquila, y ciento a ciento mata.