alborozo


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Sinónimos para alborozo

Ejemplos ?
Ella, la muy toquilla, brincando con infantil alborozo, echó á mi cuello sus torneados brazos, y rozando mi frente con sus labios coralinos, me dijo: — ¡Qué bueno eres...
El órgano estaba solo, y, no obstante, el órgano seguía sonando...; sonando como sólo los arcángeles podrían imitarlo... en sus raptos de místico alborozo.
Y si ella sabe que, cuando yo su corazón te ofrezco, por ella el dolor padezco de ver que le estás pisando, volverás a tus cadenas y a tu negro calabozo, y allí yo, con alborozo que más encone tus penas, la nueva te llevaré de ser Isabel esposa.
La visita con que nos honráis tiene, en sí misma, por la alta función que ejercéis, por vuestra elevada jerarquía personal, por su deliberada simultaneidad y, finalmente, por el hecho de realizarse antes de regresar a vuestras patrias llevándoles con el que será histórico protocolo de Buenos Aires, la confianza afirmada de una solución pacífica del conflicto del Chaco, tiene, digo, un significado de cortesía excepcionalmente amistosa que nos llena de justificado alborozo.
El alborozo general, la limpia alegría que despertó en toda la República el final de esa mediatización está testimoniada documentalmente por los representantes de Gran Bretaña y Francia, señores Hood y Baradere y se marcó por el Presidente Oribe, con un decreto de amnistía fechado el mismo día 18 de julio de 1835, cuyo encabezamiento dice así: “Preparando el día en que la República entra al goce de su plena y perfecta Independencia una nueva época a las glorias del Pueblo Oriental”, etc.
Fiesta de la nobleza, la burguesía, del clero, del comercio, del artesano, del soldado…, de todos cuantos por guía tienen la cruz y forman pueblo cristiano, trae algo que difunde paz, alegría, esperanza, consuelo, luz y alborozo, y en el alma creyente como en la impía cambia esta noche una hora la noche en día, el duelo en esperanza y el ansia en gozo: fiesta cristiana a la que España tintas da de pagana.
“Los judas se quemaban o destripaban o fusilaban antes en los sábados santos, después de oído el alborozo de las campanas que a vuelo pregonaban aleluyas”.
Los aplausos al gran poeta han conmovido la sala; los españoles han tributado el debido homenaje a su primer ingenio; palomas y coronas de laurel fueron arrojadas a la escena, y en medio del alborozo y del entusiasmo, los madrileños, a quienes se recordó que un Rey acababa de mandar erigir en medio de su Corte un monumento al autor del Ingenioso Hidalgo, mezclaron con los aplausos al hombre grandes vivas de gratitud al Rey justo.
Su difusión debía ser amplia, constante y concreta en el mundo magisterial, donde proponemos el nivel de especialización para el maestro de estas etapas escolares; quien al comprender su sencillo proceder, no continúen mezclando “cómo ellos aprendieron”, sino que fomenten el alborozo del niño al descubrir lo que ahí dice; a comprender la intuición alegre del niño que descifra el “enigma” de lo escrito y salta de gusto y entusiasmo al acertar.
Trini comparaba aquel zaquizamí, mal alumbrado por un quinqué de tubo desboquillado, con la habitacioncita que ocupara en casa de sus tíos, con una ventana al patio, ventana en la que dábanle los buenos días los gorriones con su alegre piar a los primeros rayos del sol desde el frondoso ramaje del árbol que embellecía el patio de la casa; su cama de hierro con sábanas blanquísimas y mullido colchón de lana, que su tía había arreglado sangrando los dos suyos; una mesa de caoba con una Dolorosa, la cual empleábase ella en vestir con infantil alborozo...
El niño reconoció con alborozo al ermitaño de que había hecho mención la golondrina, y le dijo en la lengua de los pájaros: -Pobrecito mochuelo, te suplico que me ampares y que me guíes, puesto que vengo en busca del «Pájaro de la Verdad», y antes tengo que llevar a la bruja de la torre «el agua de los muchos colores».
Oía, según iba cayendo la noche, el chirrido de las chicharras, el estridente himno de las cornetas, el silbo de los pitos, el rasgueo de los guitarros, y pensaba, enorgullecida, que todo aquel alborozo era por un Niño, por un Niño como el que ella iba a traer al mundo.