alegría


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Sinónimos para alegría

Sinónimos para alegría

sésamo

Sinónimos

Ejemplos ?
¡Se necesita ver cada cosa en el cenit, aisladísimo en su existir! ¡Comprenderla con pasmada alegría! ¡Se necesita poseer un alma donde cada cual posee un sentido, y ser el factor inmediato de todo lo sediento que para ser aguarda nuestro contacto!
Y fueron pasando días y días, y uno por la mañana: -Dentro de un rato tendrás ahí a tu hombre -dijo a Clotilde el señor Cristóbal penetrando en la casa; -¿Va a venir? -exclamó aquélla, en cuyo semblante puso sus misteriosas irradiaciones la alegría.
-¿Y cómo te vas a venir conmigo, chiquilla, cómo te vas a venir conmigo, si yo he venío a caballo? -exclamó Paco sin poder casi ocultar la alegría que se le desbordaba en el alma.
-Pos bien -continuó ésta en grave actitud y colocándose ambos puños en los ijares-, has de saber tú que tu obligación es jacer que no haiga en tó er barrio gachó aficionado ar chocolate que no ajocique aquí pa gastarse con alegría lo que traiga en la fartriquera...
“¿Dices la verdad?”, dijeron a la rata los engendrados. Gran alegría en sus corazones al oír la historia de la pelota. Habiendo contado la rata, ellos dieron de comer a la rata.
-Pos bien, a ése fue el que escogió er Toneles, y la de los Chícharos se enteró de que er Toneles le había prometío un reló y una leontina y un sello y dos tumbagas si me quitaba de aquí y me llevaba a su casa u a cualquier buchinchi, y la de los Chícharos me lo dijo, y la de los Chícharos y yo mos pusimos de acuerdo pa castigar al Toneles, totar que yo hice como si Matita de Poleo me estuviera quitando toítas las tapaeras der sentío, y er Matita de Poleo se lo creyó y jace tres días me dijo que le daba muchísima pena de que yo estuviera aquí y que era menester que me fuera a mi casa y dejara ya este negocio, y que lo mejor era que me fuera a ca de Toneles, y yo le dije a to que sí, y er Toneles se lo creyó y por poquito si se guilla de la alegría, y...
Cuentan que al oír tan desaforados gritos las últimas ratas que agonizaban de hambre en sus cuevas, se reanimaron y echaron a correr desatentadas conociendo que volvían a aquellos lugares la acostumbrada alegría y la algazara precursora de abundancia.
Y otro día, en saliendo de casa, abro mi paraíso panal, y tomo entre las manos y dientes un bodigo, y en dos credos le hice invisible, no se me olvidando el arca abierta; y comienzo a barrer la casa con mucha alegría, pareciéndome con aquel remedio remediar dende en adelante la triste vida.
Equilibra la escopeta en la mano, sonríe a su padre, lo besa en la cabeza y parte. Su padre lo sigue un rato con los ojos y vuelve a su quehacer de ese día, feliz con la alegría de su pequeño.
-Pos lo que le pasó fue que entre los muchos hombres que le tiraron los chambeles a la Rosarito, uno de ellos, un tal Curro el de Chiclana, que era un chavalillo la mar de gracioso, empezó a ganar terreno, y la Paloma que tenía güen fondo y güena voluntá a su hombre, encomenzó a ponerse cavilosa y a perder la alegría...
-Eso es lo que sa menester, y asín no pasará lo que podría pasar, que no es el de los Espolones ni manco ni triste, y menos tratándose de ti, que eres pa él las alas de su corazón y la alegría de su pensamiento.
-Asina era la que a mí me dejó solico y asina es tamién mi Rosario, como que ella es mi alegría, como que si no fuera por ella lo mesmo serían pa mí que el jugo de la retama las mieles de los panales.