alejar

(redireccionado de alejaban)
También se encuentra en: Diccionario.
  • all
  • verbo
  • pronominal

Sinónimos para alejar

marcharse

Sinónimos

Sinónimos para alejar

ahuyentar

Ejemplos ?
Vagué por el mundo y en mi exilio, momento a momento, sentía que más y más tierras me separaban de mi patria, pero, a medida que los países y los mares me alejaban de este suelo, sentía también que la fuerza intensa de mis afectos por mi pueblo se agigantaba como una mole inmensa que hacía desaparecer las distancias.
El hecho de que un alcalde entrara un día en una casa era considerado como un honor extraordinario, porque aquellos señores, desde que ascendían un poquito, se consideraban unos dioses ya; se alejaban del pueblo y miraban al pueblo como algo digno del olvido o como un estorbo al que buscaban en las épocas de elecciones y al que abandonaban en las épocas de gobierno.
Al frente, el oscuro infinito, en el que parpadeaban las estrellas, y por todos lados, sobre la mar negra, barcas y más barcas, que se alejaban como puntiagudos fantasmas, resbalando sobre las olas.
Al verle, los insectos que por la superficie corrían se alejaban prudentemente y como si tuvieran alas, a manera de buque empujado por la tempestad.
Vió cómo se alejaban, y aún permaneció un rato inmóvil, con la llave en la cerraja, como si gozara viéndose solo y sin protección.
¡El buen tiempo ya está aquí! Otras golondrinas se aproximaban al alero, tocaban las piedras de la fachada con sus picos y se alejaban para volver otra vez.
Y de estas cargas dio cuatro, saliendo de cada una de ellas con veinte o treinta hombres menos; pero aunque siempre rechazado, el objeto del bravo comandante estaba conseguido. Los mil quinientos infantes se alejaban siquiera una milla de sus perseguidores.
de forma que bastaba aplicar a los enfermos los pañuelos o mandiles que había usado y se alejaban de ellos las enfermedades y salían los espíritus malos.
Quise resistirme, quise gritar al ver que se alejaban mis compañeros; pero la indignación, el dolor y la incómoda postura en que me habían colocado ahogaron la voz en mi garganta.
En la mina todo era paz y silencio, no se sentía otro rumor que el sordo y acompasado de los pasos de los obreros que se alejaban.
Insensiblemente se alejaban los ruidos de la audad, el rodar de los carros, el tumulto de las voces, el ladrido de los perros sobre el puente de los navíos.
Durante largo tiempo se sospechó que estuviera loco, y todos tenían compasión de él; finalmente, se creyó que había perdido su fortuna, y entonces todos se alejaban de él.