Ejemplos ?
¡Qué triste se ponía los domingos cuando tocaban a vísperas! Escuchaba, en un atento alelamiento, sonar uno a uno los golpes de la campana cascada.
No pude contener la risa al fijarme en el alelamiento del rostro de la joven, é inmediatamente fui con el chisme donde mi camarada el Director de Correos.