analista


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Sinónimos para analista

analisílogo

Sinónimos

Ejemplos ?
En diciembre de 2000, Assad se casó con Asma al-Ásad, licenciada en informática y analista económica en Deutsche Bank y JP Morgan.
Un analista independiente aunque cercano en otras épocas a las posiciones de la administración de Zedillo reconoció en diciembre de 1997: La crisis económica que hizo explosión al final de 1994 ciertamente era evitable; pero eso habría requerido una mucho mejor Comprensión de la Coyuntura económica y de la fragilidad del momento, así como una destreza excepcional para enfrentarla....Es decir, se requería de la misma - e impresionante - destreza que había caracterizado a la administración hacendaria anterior..
Descrito el lugar y fecha de nacimiento de Newton, es decir, situado tan gran acontecimiento, en el espacio y en el tiempo, o lo que es lo mismo, dándole valores cuadridimensionales, como diría un analista de nuestro tiempo, pasemos a estudiar algunos aspectos de la leyenda newtoniana.
Fue el primero que estudió como un analista y un experimentador que era, la lógica, las leyes del pensamiento humano, y al mismo tiempo el mundo físico, no en su esencia ideal, ilusoria, sino en su aspecto real.
A esto se le llama “mantenimiento”, y cualquier ingeniero de software o analista de sistemas le dirá que conforma la inmensa mayoría (más del 75%) de lo que los programadores hacen para que les paguen.
¿Por qué sin tocar la alfombra, pregunta al analista que llevo dentro de mí mismo y que percibe y discrimina hasta las sombras de mis ideas?...
Entré como analista a la Dirección General de Estudios Económicos que, en realidad, tenía un nombre mucho más largo, pero eran estudios económicos de la Presidencia de la República.
Una Nación puede atravesar una temporada larga o corta de decadencia o ventura, ello no marca la validez de su existencia; como si los méritos o deméritos calificaran si un país debe existir o no existir, según es un argumento que siempre quieren aprovechar los ideólogos de la dominación y sus corporaciones, para atribuirse la facultad de calificar si unas naciones tienen validez o si su Estado es fallido; porque eso no es posible encasillar a capricho de cualquier analista de la historia y la política, encargado por la plutocracia mundial.
Incluso, el analista propuso escenarios muy favorables y menos favorables para la oposición bolivariana, pero en lo que la victoria era siempre para el Jefe del Estado”.
Pero a lo mejor, en el cerebro de aquel místico vergonzante, místico activo y alegre, estallaba, como una estúpida frase hecha, esta duda, esta pregunta del materialismo lógico de su ciencia de analista empírico: «¿Y si no hay Dios?
Extrañas influencias que dieron como resultado que al entrar por primera vez a los veintiún años, corbateado de blanco y con el busto moldeado por un frac de Poole al salón donde hice mi primera conquista aristocrática, cuatro almas: la de un artista enamorado de lo griego, y que sentía con acritud la vulgaridad de la vida moderna; la de un filósofo descreído de todo por el abuso de estudio; la de un gozador cansado de los placeres vulgares, que iba a perseguir sensaciones más profundas y más finas, y la de un analista que las discriminaba para sentirlas con más ardor, animaron mi corazón, que latía bajo la resplandeciente pechera, coquetamente abotonada con una perla negra.
Si mi lucidez de analista me hizo ver que para mis elegantes amigos europeos no dejaré de ser nunca el rastaqouère, que trata de codearse con ellos empinándose sobre sus talegas de oro; y para mis compatriotas no dejaré de ser un farolón que quería mostrarles hasta dónde ha logrado insinuarse en el gran mundo parisiense y en la high life cosmopolita?