anarquista


También se encuentra en: Diccionario.
  • all
  • sustantivo

Sinónimos para anarquista

ácrata

Sinónimos para anarquista

Ejemplos ?
De lo que huyo, repito, como de la peste, es de que me clasifiquen, y quiero morirme oyendo preguntar de mí a los holgazanes de espíritu que se paren alguna vez a oírme: «Y este señor, ¿qué es?» Los liberales o progresistas tontos me tendrán por reaccionario y acaso por místico, sin saber, por supuesto, lo que esto quiere decir, y los conservadores y reaccionarios tontos me tendrán por una especie de anarquista espiritual, y unos y otros, por un pobre señor afanoso de singularizarse y de pasar por original y cuya cabeza es una olla de grillos.
Es tal el nimbo que para la mayor parte de las personas rodea a la palabra anarquismo, de tal modo la acompañan con violencias dinamiteras y negaciones radicales, que es peligroso decirles que el cristianismo es, en su esencia, un ideal anarquista, en que la única fuerza unificadora sea el amor.
Irradió de gozo el rostro de don Fermín, y añadió con la más dulce de sus voces: –Sí, señor mío, yo soy anarquista, anarquista místico, pero en teoría, entiéndase bien, en teoría.
ugusto temblaba y sentíase como en un potro de suplicio en su asiento; entrábanle furiosas ganas de levantarse de él, pasearse por la sala aquella, dar manotadas al aire, gritar, hacer locuras de circo, olvidarse de que existía. Ni doña Ermelinda, la tía de Eugenia, ni don Fermín, su marido, el anarquista teórico y místico, lograban traerle a la realidad.
Al principio se burlaron de él, pero, viendo que iba en serio, se enfadaron, y le acusaron de ser un tipo infame, un anarquista, un enemigo de la sociedad y lo echaron.
Engels acusaba a los blanquistas de ser incapaces de comprender que sólo la lucha de clase de las masas obreras, al atraer ampliamente a las vastas capas proletarias a una práctica social consciente y revolucionaria, será capaz de librar de verdad a las masas oprimidas del yugo de la religión, en tanto que declarar como misión política del partido obrero la guerra a la religión es una frase anarquista.
–Sí, la del canario. –¡Son misteriosos los caminos de la Providencia –sentenció el anarquista. –Este caballero, digo –agregó la tía–, que por una feliz casualidad ha hecho conocimiento con nosotros y resulta ser el hijo de una señora a quien conocí algo y respeté mucho; este caballero, puesto que es amigo ya de casa, ha deseado conocerte, Eugenia.
El anarquista, al predicar la guerra contra Dios a toda costa, ayudaría, de hecho, a los curas y a la burguesía (de la misma manera que los anarquistas ayudan siempre, de hecho, a la burguesía).
“Nadie puede delegar derechos que no tiene.” Esta última es esencialmente la doctrina de la autarquía: lo que está prohibido a todos no puede ser permitido al Estado." Verdaderamente, en tanto que Reveillère continúe siendo almirante, lo mismo que el inolvidable Pi y Margall mientras fue diputado, no podemos considerar a aquel, como no pudimos considerar a éste, como formando parte del partido anarquista militante, el cual no admite almirantes ni diputados; pero está fuera de duda que Reveillère en el fondo es un anarquista que se permite la fantasía de llamarse autarquista, como Pi y Margall era un libertario que se daba el calificativo de federal.
La Confederación debe asumir, ya hoy, en su seno el modelo de sociedad a la que aspira. Esto es lo que entendemos como recuperación del sentido ético anarquista: en la medida que todo militante de la C.N.T.
Porque yo, amigo mío, tengo ideas propias sobre casi todas las cosas... –Y usted, ¿no es anarquista también? –preguntó Augusto a la tía, por decir algo.
La Conferencia de Londres desempeñó un gran papel en la victoria de los principios del partidismo proletario sobre el oportunismo anarquista.- 312 .