Ejemplos ?
No se puede impunemente destrozar la Nación y sus instituciones, aniquilar la economía, generalizar la pobreza, sembrar el odio, saquear los campos, robar y torturar.
Y tan a gusto iban las Nenas, el Viruta y Joseíto el Barbero en el machito de su bienestar, cuando una mañana, mañana en que el sol parecía acercarse más enamorado que nunca a este rincón andaluz; en que lucía el ambiente incomparables transparencias; en que en todo parecía reír la vida; en que una multitud alegre, parlanchina y pintoresca discurría en animado bulle bulle por calles y plazas; en que los vendedores ambulantes ponían en sus pregones sus más quejumbrosas armonías; en que un organillo callejero dejaba oír sus acordes y un bandurrio de rapazas bailaba a su alrededor con sorprendente habilidad; mañana, en fin, en que parecía empeñada la vida en aniquilar la pena...
Su puñal estaba tan enamorado al defenderla belleza, como su cincel al retratarla. Delante de Napoleón no había enemigos que aniquilar, ni aborrecimientos que estrangular, sino problemas que resolver.
Estrujar y aniquilar de tal suerte a los colonos, que en cuatro o seis años podáis contar con una fortuna hecha, y que no hubierais podido formar por un comercio de ganancias moderadas en quince o veinte.
Y de la hegemonía exterior, cuyos resultados constantes son la violencia, la muerte, la ruina de la cultura. Para que tal convivencia prospere, hemos de aniquilar ante todo a la máquina de barbarie que han fabricado las dictaduras.
Atropellando los principios más triviales de justicia, el gobierno yanqui ha trabajado por aniquilar a los revolucionarios mexicanos, lanzándose contra ellos con una saña sin precedente en su historia, escrita en actos de diferente complacencia hacia todos los revolucionarios que han buscado refugio en su territorio y que han organizado desde él muchos movimientos triunfantes o fracasados.
Según los principios de nuestros mercaderes deberá ser que los frutos estén estancados, que falten compradores por la dificultad de extraerlos adonde deben consumirse, y que después de aniquilar al labrador por no indemnizarle los costos de su cultivo y cosecha, se pierdan por una infructuosa abundancia, teniendo por último destino llenar las zanjas y pantanos de nuestras calles.
Pero es preciso reconocer que en estos últimos tiempos ha crecido, en modo extraño, el número de los enemigos de la cruz de Cristo, los cuales, con artes enteramente nuevas y llenas de perfidia, se esfuerzan por aniquilar las energías vitales de la Iglesia, y hasta por destruir totalmente, si les fuera posible, el reino de Jesucristo.
De la estúpida carrera armamentista nuclear, destinada a aniquilar a la humanidad de un sólo golpe y con el arma nuclear, se ha pasado a la absurda militarización de todos los aspectos de la vida de las sociedades nacionales, militarización destinada a aniquilar a la humanidad en muchos golpes, en muchas partes y de muchas formas.
Las tropas realistas, a órdenes del marqués de Monterrico y del conde de Castillejo, se encargaron de aniquilar la revolución en su último atrincheramiento.
La idea de evocación amorosa que expresaba la joven, encajaba en las creencias filosóficas de Octavien, creencias que no estamos lejos de compartir. Efectivamente, nada muere, todo existe siempre; ninguna fuerza puede aniquilar lo que fue una vez.
Siempre que ésta pedía refuerzos para aniquilar, masacrar y perseguir a los obreros, que reclamaban el mejoramiento de sus condiciones de vida, los Gobiernos del pasado se aprestaron para aumentar la dominación extranjera en ese pedazo de tierra cautiva por la codicia de los imperialistas.