Ejemplos ?
¡Cuántos pobretes están mascando barro no más de por la cólera de un juez absoluto, de un corregidor, o mal informado o bien apasionado!
¿Por qué no la posee otra Virgen? -prosiguió con acento enérgico y apasionado-. ¿Por qué no la tiene el arzobispo en su mitra, el rey en su corona o el diablo entre sus garras?
Pueblo vibrante, fuerte, apasionado, altivo; pueblo que tiene la conciencia de ser vivo, y que, reuniendo sus energías en haz portentoso, a la Patria vigoroso demuestra que puede bravamente presentar en su diestra el acero de guerra o el olivo de paz.
En su sueño acompañó a Aquiles en el carro de guerra que Diomedes guiaba. La tarde anterior le había apasionado la lectura de un libro de leyendas mitológicas, regalado a su hermana mayor.
Que la solterona sin familia transfiera su ternura a sus animales caseros, que el solterón se convierta en apasionado coleccionista, que el soldado defienda hasta la muerte algo que en realidad no es sino una seda de colores, que en las relaciones amorosas nos colme de felicidad un apretón de manos prolongado durante un segundo o que un pañuelo perdido produzca en Otelo un ataque de ira, son ejemplos de desplazamientos psíquicos que nos parecen incontrovertibles.
Con razón sintióse satisfecho el señor Paco al ver honrada su casa por aquellas tres altas personalidades, la flor y nata de los hombres jacarandosos y macarenos entre los cuales figuraba como glorioso abanderado el señor Pepe el Castizo, hombre de más de cincuenta años, de pelo gris, de facciones enérgicas, de cuerpo aún lleno de vigor y elasticidades y hombre que, no obstante los deterioros inevitables de sus cinco décadas, aún no dejaba de meter los cimbeles, a veces todavía con no adversa fortuna, cuando alguna hembra hacía llamear los rescoldos en su corazón apasionado.
Y al par que pensaba esto, sus ojos se posaban en el nido en que las dos golondrinas parecían entablar un apasionado diálogo de amor con sus resonantes trinos y sus ardientes gorjeos.
Terminada, continuó la otra y la otra y la otra y el funéreo individuo no se alejaba de su puesto. Sin duda era un apasionado por la meditación y el ruego, por el diálogo con la divinidad.
Allí estaba el maestro Arqueles Vela con su emotivo contagio por la vida y por el arte; José Vizcaíno Pérez con su entusiasta impulso para el armónico desenvolvimiento apasionado de nuestra personalidad a partir de una práctica del lenguaje en todos los ámbitos de la vida y Moisés Jiménez Alarcón envolviéndonos con su lectura en voz alta tras descubrir en la biblioteca la resonancia de voces inmortales adormecidas en las páginas de libros que amorosamente reconstruíamos en nuestra mente y soñábamos algún día acaso reescribir.
Los demás perros rodeaban al muchacho,disputándole al cautivo, enfurecidos, arañándole los flancos,arrancándole jirones de sus ropas, mordiéndolo y ululando encelo apasionado.
El indio la escuchaba silencioso, y sin percibirlo Lucía, iba encendiendo una llama en el apasionado corazón del cacique, llama que fue causa de tan espantosos infortunios tanto para los tiernos y amorosos esposos, como también para toda la colonia.
Y no sería malo que durmiésedes, porque el apasionado que cuenta sus desdichas a quien no las siente, bien es que causen en quien las escucha más sueño que lástima.