apetecido

(redireccionado de apetecida)
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  • adjetivo

Sinónimos para apetecido

Ejemplos ?
Si cualquiera belleza humana tiene jurisdicción sobre los albedríos y con blanda y apetecida violencia los sabe sujetar, ¿qué haría aquélla con tantas prerrogativas y dotes soberanos?
Para el roto fino, de buena ley, que se come una cebolla cruda con tres ajises, sin pestañear, vale la pena vivir sólo por hartarse en el verano con la adorada, apetecida y jugosa sandía.
Veya, que jamás sintió remordimiento por sus crímenes, anhelante de fatiga, cava con el duro azadón la tierra donde había de ser sepultado el niño que iba a morir ante el horrible espectáculo de la comida, que se le renovaba dos o tres veces al día junto a la boca, como el infeliz que se ahoga y consigue asomar la cabeza por encima de las olas, hasta que extrayéndole la medula y los ardientes hígados, pudiese componer un filtro amoroso, en el momento que la muerte apagase para siempre sus pupilas fijas en la vianda apetecida.
¿Dónde está tu graciosa compañera, Estatua de jazmín, virgen de cera Con labios de clavel, En tu sueño feliz apetecida, Y al volver de tu sueño poseída Con ósculos de miel?
Tu gran virtud y firme resistencia del llamado extranjero a la venida las causas son, que el mundo reverencia, de aquel destierro en que acabó tu vida; pues, atinque, al cabo te brindó Florencia su materna mansión apetecida, desdeñó tanta dicha tu entereza a precio conseguir de una bajeza.
Y no se estaba Pálas Escasa en alumbrar sus anchas salas, Ni al fin de la comida Les negaba la fruta apetecida Dada con larga mano Del suelo cordoves y sevillano.
Grave contienda decidirá si ha de ser tuya o suya la apetecida presa; y mientras tú eches mano a las rápidas saetas y ella aguce sus finos dientes, el juez del campo, pisando la palma con sus desnudos pies, dejará que las auras acaricien sus cabellos perfumados, que le caen en bucles sobre la espalda, tal como Nireo o el bello Ganimedes arrebatado de los montes lluviosos del Ida.
Por casualidad, en el mismo tren se marcharon el canónigo, el bañista que ocupaba la habitación tan apetecida, y el coronel que dejaba libre el rincón más apartado del piano.
¡Ah!, tú serás condenado por la misma ley, y arrostrarás la misma suerte. Si me abandonas, mis suplicas lograrán la venganza apetecida, y ninguna expiación te absolverá de tu crimen.
Mas la termal, sulfúrea y alcalina, me recuerdan aquellas misteriosas aguas de la probática piscina: llegaban, como sabes, las leprosas turbas, con ansiedad descomedida, de mudarse el pellejo codiciosas. Era el agua de un ángel removida; mas sólo el que lograba entrar primero cobraba la salud apetecida.
Como goloso infante, viendo henchido de licor rubio el cristalino vaso que de su audaz inquieta mano acaso al alcance dejó servil olvido; si engañado le coge y bebe ansioso, en lugar de la miel apetecida que imaginó gustar, gusta rabioso el sabor de amarguísima bebida, destinada al provecho de enfermo preso en congojoso lecho; tal engañada el alma, halla tan sólo un sinsabor donde creyó un contento; y aunque padece sin cesar el dolo de suerte mofadora, dolores no le excusa el escarmiento, y en cada día un desengaño llora.
Y ahora, puesto delante lo de interés público, le hablaré de mí, ya que sólo la emoción de este deber pudo alzar de la muerte apetecida al hombre que, ahora que Nájera no vive donde se le vea, mejor lo conoce, y acaricia como un tesoro en su corazón la amistad con que Vd.