Ejemplos ?
Palomas y codornices con hojitas de azahares, remiendan sobrepellices y componen los altares. Un pobre topo, el más mandria y apocado, barre el coro.
Pero lo que más le molestaba entonces, recordábalo bien ahora, era lo que pensarían los demás, pues acaso hubiese quien le creyera a él, por eso de no haber podido hacer hijos, menos hombre que otros. ¿Por qué no había de hacer él, y mejor, lo que cualquier mentecato, enclenque y apocado hace?
Fantozzi es un gris contable de una gran empresa. Es un hombre bajito y apocado, tocado con una boina negra. Maltratado por sus superiores y por muchos de sus propios compañeros, enamorado de la secretaria de la oficina, la señorita Silvani (Anna Mazzamauro), que ni se fija en él, con una esposa posesiva y autoritaria, Pina (Liu Bosisio) y una hija feísima, Mariangela (Plinio Fernando).
Administrativamente se manifestó apocado en el despacho de los asuntos del Gobierno; durante su gestión se separaron las Provincias por primera vez; en el primer semestre de 1823 sometió a los ópatas y a los yaquis que principiaban a agitarse y en agosto entregó el mando político y militar al coronel Urrea.
Cuando el emperador Calígula fue asesinado en 41, dada su posición, fue uno de los nombres barajados para sustituir a ese demente emperador, pero los pretorianos se decidieron por el aparentemente inofensivo y apocado Claudio, que tenía la ventaja de pertenecer a la familia Julio-Claudia.
La serie relata, en tono de comedia, la no siempre fácil convivencia de Julia, una joven emprendedora, vitalista y enérgica y Luis, un chico tímido y apocado.
Aparecen nuevas similitudes con Superman: el villano Amenaza Suprema (similar a Lex Luthor), la identidad secreta de Hiperión como el apocado Mark Milton (dibujante de comics) similar a la de Superman como Clark Kent, y Lonni Lattimer, personaje similar a Lois Lane.
La película narra la historia de Modesto Fauno (Tin Tan), un empleado contable de una oficina que vive apocado y subvalorado por sus jefes.
Su estricta educación hizo que el pequeño Alfred fuera un niño tímido y apocado, elementos de su personalidad que lo acompañarían durante toda su vida.
Y mientras Jeanne domina a todos los roles masculinos de la película, desde su apocado marido pasando por un jefe de policía o por el mismísimo todopoderoso director de una empresa, el poder comienza a dominarla a ella, sin saber que su ambición está avivada precisamente por aquellos a los que persigue, para intentar comprarla; un grupo de hombres que está detrás de toda la trama financiera, pero tranquilamente protegidos por su dinero.
Su segunda novela, La aventura de Marta Abril (México: Stylo, 1953), es una biografía desenfadada de un bellezón ligero de cascos, en la mejor tradición de la picaresca, en las antípodas del apocado y dubitativo Hamlet García de su obra mayor.
Don Julián Álvarez, joven y apocado sacerdote, se dirige a los Pazos de Ulloa para servir al Marqués Don Pedro Moscoso como administrador por recomendación del tío del noble.