apoyar

(redireccionado de apoyado)
También se encuentra en: Diccionario.
  • verbo

Sinónimos para apoyar

Ejemplos ?
El tirano se ató una soga al cuello, recorrió descalzo las calles de la ciudad, pidiendo perdón a los habitantes, y, apoyado en un bastón, se alejó lentamente.
Pero si, después de todas las dificultades, podemos partir con un llamamiento a la acción apoyado por todos, enviaremos una señal de esperanza a las bravas personas que luchan contra el racismo en todo el mundo.
Descartados los detalles de ambiente local, yo pienso que también a nosotros, señores senadores, nos está correspondiendo todavía ahora la aplicación de este amargo juicio diferencial. SEÑOR BAYLEY. – No apoyado. SEÑOR FERREIRO.
Fue un lindo recuerdo, un lindo momento porque, además, todo el pueblo de Santiago del Estero se volcó a las calles, con una alegría, con un…y te decían gracias por venir. La verdad que…y yo, bueno, yo gracias a ellos porque cómo nos han apoyado.
Muy respetado Señor Presidente: Las corrientes mayoritarias de la opinión pública, agrupadas en el Partido Revolucionario Institucional, han apoyado mi postulación como candidato de dicho organismo político a la Presidencia de la República, para el siguiente período constitucional.
mis más dignas felicitaciones por ese acto en que hemos oído y apoyado el espíritu público en una noble confianza, que sofocando los temores infundados se garantirá en la equidad de los hechos mismos.
Ya estaba allí, de pie en el esquife, apoyado en larga espada, el escudo embrazado, cubierto el pecho de escamas de acero, irguiendo su arrogante figura de buen mozo festejado por toda la aristocracia de Europa, y deslumbrando de cabeza a pies, cual un pescado de plata envuelto en seda.
Los granaderos del provincial de Potosí reforzaron la altura en que estaba apoyado éste, y con parte de tropa de la división de Puno que la ocupaban se batieron muy bien con los negros y mulatos.
Sin embargo, ahora no puedo retraerme hasta el grado de no expresar claramente lo que en uso del derecho que me acuerda la investidura que sin merecerlo, tengo de ser miembro de este Senado… SEÑOR BAYLEY. – No apoyado.
Creí que otra pareja pasaba ante mí; la eterna, la que vive desde que la Humanidad sintió algo más que la punzada del estómago hambriento y la cólera homicida de la, bestia que necesitaba matar para existir; la que está esculpida en mármoles a los que los siglos han dado la amarillez del ámbar; la que ha pasado las puertas de los poetas y los artistas, en horas decisivas, para marcar su trabajo con el sello de la inmortalidad: él, arrogante arquero, coronado de rosas; ella, pálida y ceñuda, con el reloj apoyado en los potentes pechos, de los que manan el Olvido y la Nada, marchando tras el jovenzuelo, como una amante vieja, sumisa y recelosa, que teme perderlo.
uando el "Caballo Verde" salió del puerto de Santa Isabel, el noble anciano, apoyado de codos en la pasarela del paquete, cargado de negros hediondos y pirámides de bananas, me dijo al mismo tiempo que miraba entristecido cómo la isla de Fernando Poo empequeñecía a la distancia: -¡Cómo ha cambiado todo esto!
Interrumpir el silencio no osó el mozo atolondrado, y permaneció apoyado en el brazal del sillón: y los ojos de Genaro siguiendo su propia vista, respetaba del artista la sublime inspiración.