aprender

(redireccionado de aprendí)
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  • verbo

Sinónimos para aprender

memorizar

Sinónimos para aprender

asimilar

Sinónimos

Ejemplos ?
Pero ya en vano me aflijo, pues hoy tantos accidentes bastantemente le han dicho. CELESTINA Pues sabed que yo en mi vida no aprendí ciencia ninguna, porque mi buena fortuna ha estribado en ser creída.
Yo iba a leer una parte, pero como él lo hizo me ahorró tiempo, él me ha ayudado; sin embargo, él, por razón de tiempo seguramente, no lo declamó completo, yo no me lo sé completo, hace muchos años me aprendí fue la última parte.
Y estas horas de mi sosiego no las pasaba ociosas, porque en ellas ocupaba la memoria en acordarme de muchas cosas, especialmente en la vida que había tenido en el Matadero, y en la que tenía mi amo y todos los como él, que están sujetos a cumplir los gustos impertinentes de sus amigas.» ¡Oh, qué de cosas te pudiera decir ahora de las que aprendí en la escuela de aquella jifera dama de mi amo!
Yo aprendí un poco a querer la geografía, a apreciarla, a respetarla y a vivir con ella en el Ejército, tanto en la teoría como luego en la praxis, a saber que uno no puede vivir sin entender las fuerzas de la naturaleza, de la geografía, a entender que la geografía es mucho más que meros datos técnicos, que la geografía es mucho más que las montañas, que los ríos, que la geografía somos nosotros, nosotros somos parte de la geografía.
Fuera desto, aprendí de un cocinero de un cierto embajador ciertas tretas de quínolas y del parar, a quien también llaman el andaboba; que, así como vuesa merced se puede examinar en el corte de sus antiparas, así puedo yo ser maestro en la ciencia vilhanesca.
Pues, como él mismo certificaba de sí, «ya tenía la cabeza cubierta de canas, y más me correspondía ser maestro que discípulo, y, no obstante, marché a Alejandría, donde oí a Dídimo. Le estoy agradecido por muchas cosas. Aprendí lo que no sabía; lo que sabía no lo perdí, aunque él enseñara lo contrario.
Todos los semblantes se entristecieron súbitamente al escuchar estas palabras. --¡Oh!... ¡Si supierais a qué costa aprendí a tocar la corneta!...--añadió el viejo. --¡La historia!
Ella fue la que prescribió a los atenienses los sacrificios que suspendieron durante diez años una peste que los amenazaba. Todo lo que sé del Amor lo aprendí de ella.
Mas como yo este oficio le hobiese mamado en la leche, quiero decir que con el gran maestro el ciego lo aprendí, tan suficiente discípulo salí que, aunque en este pueblo no había caridad ni el año fuese muy abundante, tan buena maña me di que, antes que el reloj diese las cuatro, ya yo tenía otras tantas libras de pan ensiladas en el cuerpo y más de otras dos en las mangas y senos.
No obstante, yo aprendí a leer antes que ella; y comprendía -lo recuerdo muy bien- lo que ella recitaba de memoria, maquinalmente, en una pastorela, donde bailaba y cantaba delante del niño Jesús, la hermosa María y el señor San José; todo con el gozo de las sencillas personas mayores de la familia, que reían con risa de miel, alabando el talento de la actrizuela.
Algunos días le acompañé en el oficio, y le aprendí de manera, que no daría ventaja en echar las bulas al que más presumiese en ello.
Nunca aprendí en la escuela el catecismo; y por no comulgar por Pascua Florida me anunciaron con otros fieles a la puerta de la iglesia nueve años relativos, en los tiempos inominiosos de los serviles amoderaos y otros a igual respeuto.