aprender

(redireccionado de aprendía)
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  • all
  • verbo

Sinónimos para aprender

memorizar

Sinónimos para aprender

asimilar

Sinónimos

Ejemplos ?
Los libros románticos, desconsolados y desconsoladores, le hacían reír, pues no comprendía que hubiese dolor sin consuelo: los libros audaces y filosóficos la fatigaban inútilmente, pues no aprendía en ellos nada tan grato, tan absoluto, tan natural como su mansa obediencia católica; y los libros que contradecían en algo las buenas costumbres, le repugnaban como las personas de mala educación.
¡No seguiría durmiendo allí mucho tiempo! -Yo continúo en mi antigua habitacioncita -dijo Agnes-;aquella en que aprendía mis lecciones.
He debido envejecer. V Cada día yo aprendía algo nuevo sobre el planeta, sobre la partida y sobre el viaje. Esto venía suavemente al azar de las reflexiones.
cuando en días más felices, triscando con mis compañeras en la deliciosa ensenada de Chorrillos, aprendía de Ceferino el arte de la natación, ¿quién me dijera que había de servirme para salvar la vida y la honra?
Sabía religión y leyes, y autores latinos, que era cuanto en su tiempo se aprendía; pero todo lo usaba hábilmente para defender el derecho del hombre a la libertad, y el deber de los gobernantes de respetárselo.
Catalina, la mujer de Clotaldo, noble christiana, y prudente señora, tomó tanto amor a Isabel, que como si fuera su hija la criaba, regalaba, e industriaba. Y la niña era de tan buen natural, que con facilidad aprendía todo cuanto le enseñaban.
Yo he nacido en esos llanos de la estepa castellana, donde había unos cristianos que vivían como hermanos en república cristiana. Me enseñaron a rezar, enseñáronme a sentir y me enseñaron a amar; y como amar es sufrir, también aprendía a llorar.
Allí absorta el alma mía escuchaba entre el ramaje el misterioso lenguaje que oía en mi derredor: y yo al mundo al otro día le contaba y le escribía los relatos que aprendía de este idioma encantador.
¡Oh, labriego, cuyo hijo de su labio aprendía el himno y la plegaria, nunca viste el fulgor del lucero cautivo que en sus carnes ardía: pasaste sin besar su corazón en flor!
Sin embargo más adelante cita otros textos escolarizados de Teología, Lógica, Retórica, Música, Aritmética, Geometría, Arquitectura, Arte, Historia, Derecho, Astrología donde ella aprendía hasta decir “Yo de mí puedo asegurar que lo que no entiendo en un autor de una facultad, lo suelo entender en otro de otra que parece muy distante…” Sor Juana, sin duda, aprendió a leer en un silabario que solía ser utilizado en las famosas escuelas para niñas de la época, denominadas Amigas y una vez obtenido el instrumento de la palabra escrita, se paseó por textos que ella misma cita y que con toda probabilidad eran utilizados en las escuelas y en la Universidad.
n labrador tenía dos hijos, el mayor de los cuales era muy listo y entendido, y sabía muy bien a qué atenerse en todo, pero el menor era tonto y no entendía ni aprendía nada, y cuando le veían las gentes decían: -Trabajo tiene su padre con él.
Poco después fue el sacristán de visita, y le refirió el padre lo que pasaba, diciéndole cómo su hijo menor se daba tan mala maña para todo y que no sabía ni aprendía nada.