arder

(redireccionado de ardería)
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  • verbo

Sinónimos para arder

quemarse

Sinónimos

Ejemplos ?
Carlos Castaneda había manifestado que los brujos no se enfermaban, y que él no moriría sino que, al igual que el protagonista de sus libros, Don Juan Matus, ardería desde dentro y se convertiría en una bola de luz que pasaría a otra dimensión.
Al oir esto, Signý se quedó muda de la pena, pero Hildr maldijo a Grimhild diciéndole que el fuego ardería entre sus piernas, mientras tanto la mitad de su cuerpo ardería y la otra mitad se congelaría hasta que la maldición hubiera pasado.
Al devolver a Donna a su casa de Chiswick, esencialmente idéntica a como era antes de conocerle, el Doctor le explica a su madre, Sylvia Noble, y su abuelo, Wilfred Mott, que Donna jamás debe volver a recordarle, ni siquiera un segundo, porque si lo hiciera, su mente ardería y ella moriría.
Por su parte, los ejecutivos de North American culpaban a la dirección de la NASA por su decisión a pesar de sus objeciones de presurizar el módulo de mando con oxígeno puro hasta una presión muy por encima de la necesaria en el espacio, en la que casi cualquier material —incluyendo el velcro, con el que estaba forrado interiormente la cabina— ardería instantáneamente en llamas si se exponía a una chispa.
Sin embargo, al no poder contener su cerebro tantos conocimientos, el Doctor se ve forzado a borrarle todos sus recuerdos de él y no volver a verla nunca más, ya que si volviera a recordar sólo por un minuto, su mente "ardería".
Como partes del edificio servían para almacenar barriles de pólvora, hacia las 11 de la noche una explosión sacudió el Pabellón del Reloj, hundiéndose la cúpula central en llamas. El palacio ardería toda la noche.
Para guardarla, mandó forjar a Ydeon una funda que resistiese bien el fuego, pues, aquel que tocase la espada, ardería al instante.
Francisco "Morochito" Rodríguez, medallista de oro en los Juegos Olímpicos de México 1968 llevó el Fuego Panamericano al estadio, para así encender el pebetero, el cual ardería por los siguientes 15 días.
En la tradición judía, la práctica comenzó cuando el profeta hebreo Moisés, supervisó la construcción de la menorá, un candelabro de siete brazos que ardería continuamente, original de los israelitas del Tabernáculo.
«Un ministro que ardería en cólera al oír defender la existencia del purgatorio, nos concedería de buen grado un lugar de expiación».
También en 1944 ardería, la nave de la Iglesia de lo que fue el anterior convento de la Merced, integrada en la fábrica de Tabacos.