Ejemplos ?
El único medio de vencerlos es la aplicación y la habilidad; si renuncias a estas cualidades necesarias, renuncia también a la gloria fuera y dentro de tu país, gloria a que has aspirado con más ardor que otro alguno.
¡Me quema!- Mas luego de probar el aguamiel, se le calmó el ardor y tanto le gustó el pulquito que tomó otro poco, y otro poquito, y otro poquito nomás.
Así, Fabio, me enseña descubierta su esencia la verdad, y mi albedrío con ella se compone y se concierta. No te burles de ver cuánto confío, ni al arte de decir, vana y pomposa, el ardor atribuyas de este brío.
Crujían, desnudándose de piel y tegumento, los secos huesos, al tostarse, y el cuerpo, inerte ya, no se revolvía. Sólo al principio, al sentir el ardor infernal del fuego, había sollozado la víctima: -¡Compasión!
Éste podía percibir a través de la hoja el ardor de los labios del joven; y la rosa, por su parte, se había abierto como al calor del sol más cálido de mediodía.
¿Cómo, pues, puede explicarse que en este ardor de alabar tantas cosas, nadie hasta hoy haya emprendido la tarea de celebrar dignamente al Amor y que haya olvidado a un dios tan grande?
—En lo más hondo de mis entrañas surgía un lado inefable que me hacía dueño de un ardor inconmensurable; de un ímpetu desconocido y audaz; algo que nunca antes había experimentado...
Este movimiento siendo observado por el enemigo desde la orilla opuesta del Ñuble, repaso este rio en numero de 150 hombres próximamente, pero atacada por la guerrilla del Teniente Coronel Bueras se retiró a las alturas inmediatas desde donde destacaba pequeñas partidas á tirotear las que fueron perseguidas por dicha guerrilla, y un piquete de Voluntarios al mando del Alférez Allende (quien fué contuso) cuya intrepidez y ardor de su Tropa les hizo avanzar tanto que costó repetidas ordenes y la perdida de mucho tiempo en hacerlas reunirse á la división.
25 Jóvenes Héspero, ¿cuál en el cielo luce más alegre fuego, que los prometidos matrimonios afirmas con tu llama, los que pactaron los maridos, pactaron antes los padres, y no se uncieron antes de que él se elevó, tu ardor?
Pero para esta inmortalidad de la virtud, para esta noble gloria, no creo que haya nada tan eficaz como que cada uno obre con tanto más ardor mientras más virtuoso sea, porque todos aman lo que es inmortal.
Quien me dijera “Mueran ya tus penas” Y quien apagara, para que muera, Ese ardor ciego que a mi pecho solo Penas promete. ¡Que de lamentos me costo la empresa De hacer que Silvia mi dolor supiese!
En su pánico constató, sin embargo, que no tenía fiebre ni ardor de garganta, y el corazón y pulmones conservaban su ritmo normal.