armatoste


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Sinónimos para armatoste

trasto

Sinónimos para armatoste

Ejemplos ?
Cuando la oscuridad de la capilla se fue aclarando a sus ojos, ya acostumbrados a la penumbra, distinguió el grupo de mujeres que en un rincón arrodilladas formaban corro junto a un confesionario. De vez en cuando un bulto negro se separaba del grupo y se acercaba al armatoste, del cual se apartaba otro bulto semejante.
El disoluto, encantado, me besa el trasero y, al ver que yo lo apremio, porque ya no puedo aguantar más, me hace subir a una especie de armatoste muy semejante al que tenéis aquí en la capilla, señores; una vez allí, con mi culo perfectamente expuesto ante sus ojos, podía yo cagar en un orinal colocado un poco debajo de mí, a dos o tres dedos de su nariz.
Y por si alguna chispa de tentación les quedaba en el alma, en el fondo, Candonga vistió con su traje de Fausto un armatoste de cañas que tenía en al huerta para espantar los gorriones.
Qué ira le acometió: irguió su pequeña talla y tomando el fusil por el cañón tiró con bríos de través un culatazo a la maldita bestia, pero sólo hirió el aire, sus débiles piernas incapaces de resistir el impulso del pesado armatoste se doblaron y cayó cuan largo era entre la maleza, arañándose cruelmente manos y rostro.
Además, aunque contra su voluntad, el muchacho había de ayudar a conducir el armatoste instrumental del padre, cuando a éste, cada día con más frecuencia, lo vencían los accesos de su tos hética.
Cañuela no tenía chaqueta y cubríase el busto con una camisa; pero, en cambio, llevaba enfundadas las piernas en unos gruesos pantalones de paño, con enormes bolsillos que eran su orgullo, y le servían, a la vez, de arca, de arsenal y de despensa. Petaca, con el fusil al hombro, sudaba y bufaba bajo el peso del descomunal armatoste.
De todo el armatoste pindárico y anacreóntico, de toda la manera de nuestros viejos poetas no se ha salvado más que la letrilla, y ésa porque la ha sacado entre sus brazos disfrazada con atavíos políticos uno de nuestros modernos poetas, ni más ni menos que sacaba Eneas sus penates en hombros de la devastación de Troya.
Un grupo de vaqueros campesinos ataviados con “mantos” multicolores que danzan ante la embestida de un toro representado por un “armatoste” de madera y tela.
La indumentaria refleja una gran creatividad y representa una empollerada de tamaño mínimo con una alegre cara y trenzas largas en su cabeza un cono lleno de adornos, flores y colores vistosos, en un armatoste.
Posee una técnica que hace que se reencarne en nuevos seres. Tiene una gran dominación sobre su cuerpo llegando a transformarse en una armatoste-criatura.
Hace su fiesta un armatoste de madera cubierto de telas, con cabeza de toro; lo carga un varón y trata de asustar o cornear a un descuidado.
A las nueve de la noche, Monzón despide a Santa Bárbara con fuegos artificiales y el "Toro de Fuego", tradición esta última en la que no peligra la vida de ningún astado: una persona empuja un armatoste de madera que emula a un toro y va cargado de elementos pirotécnicos, y los más atrevidos lo citan y corretean a su lado.