arrimo


También se encuentra en: Diccionario.
  • sustantivo

Sinónimos para arrimo

apego

Sinónimos

pared medianera

Sinónimos

  • pared medianera
Ejemplos ?
Huérfano desventurado, No llores tan afligido; Y llama a la misma puerta, Que hora te sirve de arrimo: Llama otra vez, que su dueño En blando lecho a dormido, En sueños ve los tesoros Que conducen sus navíos; Y no ha de ser tan cruel, Que al escuchar tus gemidos, Te niegue un pobre sustento, Te niegue un mísero abrigo.
Y voy, arrebatado en su inmortal recuerdo, sus huellas deliciosas borrando con mis pies Sin porvenir, sin gloria deseperado gimo, esclavo de la vida en la prisón servil Mis días se resbalan, y solo y sin arrimo, la muerte pido al cielo con ansiedad febril ¡Adios recuerdos tristes de mi fugaz ventura; adios, afán sencillo del blando corazón!
16 Cuando arrojare yo sobre ellos las perniciosas saetas del hambre, que serán para destrucción, las cuales enviaré para destruiros, entonces aumentaré el hambre sobre vosotros, y quebrantaré entre vosotros el arrimo del pan.
JUAN Eso tengo yo por servir al señor Gobernador, con cuyo parecer me convengo, entablo y arrimo, aunque haya otra cosa en contrario.
De mó, que cuando no alcanza pa dormir a cubierto, me arrimo a este quicio, y hasta que me despierta el sol con su luz o los guardias con las punteras de sus botas.
Vértigo de asambladura y amapola de sadismo: ¡yo sumaré a tu guarismo unitario de Gusana la equis de mi Nirvana y el cero de mi ostracismo! Carie sórdida y uremia, felina de blando arrimo, intoxícame en tu mimo entre dulzuras de uremia...
«Lo que tengo es frío -repetía-, mucho frío, querida; la nieve de tantos años cuajada ya en las venas. Te he buscado como se busca el sol; me arrimo a ti como si me arrimase a la llama bienhechora en mitad del invierno.
Pues, de tal enamorado, decidme si habréis dolor, pues que no tiene sabor entre todo lo criado; solo, sin forma y figura, sin hallar arrimo y pie, gustando allá un no sé qué que se halla por ventura.
En brazos de sus hermanos lloró algún rato en silencio. Después dio el caballo al uno, al otro capa y sombrero, y en la estancia campesina buscó el arrimo del fuego.
26 Cuando yo os quebrantare el arrimo del pan, cocerán diez mujeres vuestro pan en un horno, y os devolverán vuestro pan por peso; y comeréis, y no os hartaréis.
DON FERNANDO ¿En mí, señora? En creciente, y espero, con vuestro arrimo, tener un feliz suceso. DOÑA BERNARDA Yo os hiciera ese servicio, por pagar en lo que cobro y alentar melindres tibios, a ser menos rigurosa mi hermana, viuda de vidrio tan delgado, que se quiebra a un tris y nos hunde a gritos.
¿Tardará mucho?... ¡Ay de mí, probe!... ¡Sola me dejó y sin arrimo!... ¡Hasta el de las inocentes criaturas me falta!... ¡Las que parí, tío Miguel; las que crié a mis pechos!