artejo

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Sinónimos para artejo

Sinónimos para artejo

nudillo

Sinónimos

Ejemplos ?
Este tipo de quelíceros se asemejan a una navaja plegable y pueden considerarse como subquelados. Está compuesto por dos artejos y es exclusivo de Tetrapulmonata.
Los quelíceros labidognatos se mueven en ángulo recto respecto al eje del cuerpo; son característicos de las arañas araneomorfas Araneomorphae. Los quelíceros en tijera tienen forma de quela y están compuestos por dos artejos.
Tienen una cabeza hipognata, pronoto pequeño y mesonoto desarrollado, tarsos de 1 a 3 artejos, poseen 2 pares de alas homogéneas y membranosas que se pueden reproducir adquiriendo tonos transparentes o coloreados, y que en reposo se disponen en forma de tejadillo.
Hojas muy pequeñas sésiles, soldadas entre sí sobre el ápice de los artejos o segmentos, formando una especie de delgado anillo hialino.
El «lomento drupáceo» es otra legumbre indehiscente, septada y articulada en el endocarpo, que forma artejos indehiscentes, coriáceos u óseos, mientras que el mesocarpo pulposo y el epicarpo coriáceo o papiráceo son continuos.
Poseen aparato bucal asimétrico raedor - suctor con el cual raen y laceran la superficie del vegetal y luego succionan los jugos derramados con el cono bucal sorbiendo a través del canal alimenticio. Sus antenas son muy cortas (5 a 10 artejos) filiformes o moniliformes.
Tallos con aspecto articulado con divisiones que asemejan artejos, recorridos por dos alas onduladas, coriáceas y ásperas al tacto y terminados en una estructura dentada con dos nervios bien marcados.
Pueden distinguirse tres tipos de quelíceros: quelíceros en navaja, quelíceros en tijera y quelíceros de tres artejos en pinza o quela.
Poco después, apesadumbrado y dolorido, meditaba en mi cámara cuando una mano batió con los artejos en la puerta y la voz cascada del mayordomo vino a sacarme un momento del penoso cavilar: -Excelencia, este pliego de Roma.
Allí cuesta la honra, y hay quien hace creer a un malaventurado se ciña su patrimonio al dedo, y no sintiendo los artejos el peso, está aullando en su casa.
Su dedo, flaco, en que podían contarse los descarnados artejos, se dirigió hacia su frente, y sobre la concavidad, casi tan lucia ya como la de la calavera, pude leer una fecha: 1919.
Presentí entonces el fin de la guerra, y contemplando aquellas cumbres adustas de donde bajaban las águilas y las traiciones, recordé las palabras de la Señora: ¡Bradomín, que no se diga de los caballeros españoles, que habéis ido a lejanas tierras en busca de una princesa, para vestirla de luto! Pulsaron con los artejos.