atesorar


También se encuentra en: Diccionario.
Búsquedas relacionadas con atesorar: jornada
  • verbo

Sinónimos para atesorar

acaudalar

Ejemplos ?
buena parte de estas obras de arte estarían destinadas a la decoración de su palacio en Valladolid, donde Cobos debería atesorar otro tipo de piezas exóticas y valiosas, cuales eran los regalos que Hernán Cortés o Pizarro le habían hecho.
Ferrero fue nombrado hijo predilecto de la Ciudad de Onteniente y tiene dedicado un gran parque, además de atesorar un premio de composición, un galardón, y llevar su nombre la Escuela de música de su Sociedad Musical, la Unión Artística Musical de Onteniente.
Estudió latín, griego, hebreo y triple santuario, muy raro en aquella época; le dominaba una auténtica fiebre de conocimientos y tenía un enorme empeño en atesorar ciencia.
Desde entonces, confiados en su prudencia y esfuerzo, quitaron el mando de la Colonia á Enciso, que no sabia mas que atesorar, y se le dieron á Balboa, que sabia gobernar y combatir.
14 He aquí estoy aparejado para ir á vosotros la tercera vez, y no os seré gravoso; porque no busco vuestras cosas, sino á vosotros: porque no han de atesorar los hijos para los padres sino los padres para los hijos.
Por ahí me entero de algún sindicato que compra dólares, hasta tienen plata para compara dólares para atesorar; qué suerte, como lo dije el otro día cuando hablé, no voy a decir quién.
Cuando vi en la Argentina - parecía Argentina Año Verde – una universidad pública comprando el máximo permitido por las normas regulatorias en dólares del Banco Central, para atesorar billetes, lo llamé a Sileoni por teléfono y le digo: “Alberto, escuchame esta universidad…”, no lo voy a decir porque no tiene sentido, ya se van a enterar igual, es de la provincia de Buenos Aires, compró 2 millones dólares.
Tenía su pobre mujer algo de planta en la silenciosa mansedumbre, en la callada tarea de beber y atesorar luz con los ojos y derramarla luego convertida en paz; tenía algo de planta en aquella fuerza velada y a la vez poderosa con que de continuo, momento tras momento, chupaba jugos de las entrañas de la vida común ordinaria y en la dulce naturalidad con que abría sus perfumadas corolas.
Compañero de don Francisco Pizarro en la zinguizarra de Cajamarca, tocole del rescate del inca Atahualpa la puchuela de siete mil setecientas setenta onzas de oro y trescientos setenta y dos marcos de plata; y fue tal su comezón de atesorar y tan propicia fuele la suerte, que cuando se fundó Lima era conocido con el apodo de el Rico.
Y si bien mis excavaciones no me rindieron ninguno de los estupendos resultados que mi optimismo me había hecho esperar, mi colección se vio muy enriquecida con lo que pude atesorar allí.
Acercábase al siglo guardando intacta la memoria visual, y así fue como un día de 1936, cuando aún yo no había comenzado a atesorar pequeñas y grandes cosas de mi Restauración, Visillac, que pasó en ella su infancia mientras su padre estuvo al frente de la comisaría local, me llevó a recorrer los viejos lugares, reconocibles o perdidos, gozándose en evocar los que surgían de entre la niebla de sus recuerdos.
Tampoco debe descuidarse la diligente preparación que exige la vida del misionero, por más que pueda parecer a alguno que no hay por qué atesorar tanto caudal de ciencia para evangelizar pueblos desprovistos aun de la más elemental cultura.