atribulado


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  • adjetivo

Sinónimos para atribulado

Ejemplos ?
A cada nueva ocurrencia de su padre, Constanza fijaba sus ojos en el atribulado Garcés y rompía a reír como una loca, en tanto que los otros servidores reforzaban las burlas con sus miradas de inteligencia y su mal encubierto gozo.
El sacrificio que quiere Dios es el espíritu atribulado, pues al corazón compungido y humillado no le despreciará Dios.» Notemos y consideremos cómo donde dijo que Dios no quería sacrificio, allí mismo indica que Dios le quiere.
Faja de sangre, inmensa banderola Que en su alcázar tremola El que hizo el mundo de ceniza vana, Cual rojo lienzo que pirata osado Despliega ante el bajel atribulado Que a todo trapo por huir se afana.
El asombro, la cólera, el dolor y el desaliento más profundo se pintaron en su rostro. Se sintió vencido, sin fuerzas para la lucha, y una honda congoja sobrecogió su ánimo atribulado.
No rehuyas la conversación, no cierres la puerta de tu casa, ni sepultes el atribulado semblante en las tinieblas; ten siempre cerca de ti un Pílades que consuele a Orestes; en tales casos la amistad es un bálsamo que cicatriza profundas llagas.
Al cabo de algún tiempo permitió Dios que fuese objeto de una fuerte tentación interna; se hallaba atribulado y angustiado, se maceraba con ayunos, disciplinas, lágrimas y oraciones día y noche, sin lograr ahuyentar aquella tentación; con frecuencia se veía en grande desesperación, ya que por esta causa se consideraba abandonado de Dios.
Gén 3,23) y acompañó al género humano en su atribulado camino hasta que, en la plenitud de los tiempos (Gál 4,4), el Salvador del mundo, apareciendo en la tierra, colmó la expectación e inauguró una nueva civilización universal, la civilización cristiana, inmensamente superior a la que el hombre había hasta entonces alcanzado trabajosamente en algunas naciones privilegiadas.
Por fin, cuando plugo a Dios dar por suficientemente probada su paciencia y encendido su deseo, un día en que el hermano Juan iba por el bosque de esa forma afligido y atribulado, cansado, se sentó apoyado a un haya, y permaneció con el rostro bañado en lágrimas mirando hacia el cielo, cuando he aquí que de pronto se le apareció Jesucristo allí cerca, en la misma senda por donde había venido el hermano Juan; pero no decía nada.
El hermano Juan entonces se levantó, corrió detrás y se le echó de nuevo a sus pies, deteniéndole con santa importunidad y suplicándole entre lágrimas devotísimas: ¡Oh Jesús dulcísimo!, ten misericordia de este pobre atribulado; escúchame por la abundancia de tu misericordia y por la verdad de tu salvación y devuélveme el gozo de tu rostro y de tu mirada de piedad, ya que de tu misericordia está llena la tierra entera.
13¿No me ayudo cuanto puedo, Y el poder me falta del todo? 14 El atribulado es consolado de su compañero: Mas hase abandonado el temor del Omnipotente.
Y al atribulado padre no le queda otro recurso que el de consultar la visión, minúscula e incompleta que su espíritu le presenta.
Aunque todo esto, viene a redundar en utilidad de los proficientes, conforme a la expresión del Apóstol: «Que conviene que haya herejías para que los buenos se echen de ver entre vosotros»; y por eso mismo dice la Escritura: «El hijo atribulado y ejercitado en las penalidades será sabio, y del Imprudente y malo se servirá como de ministro y siervo.