Ejemplos ?
El 19 de Septiembre, es decir, apenas seis días después del acontecimiento, el "Comité Ejecutivo" que asumió por resolución de la Junta General la dirección superior del Partido Radical, dijo: “En cuanto al Parlamento y haciendo abstracción del atropello al derecho público, que importa su disolución, hay que confesar que esta medida era de salvación nacional, al destruirlo se ha cambiado, a nuestro juicio, un régimen funesto y se ha desbrozado el campo para implantar en su lugar un mejor orden de cosas” .
¿Acaso es factible predecir los grados de indignación que causará un atropello, desconociendo los caracteres de crueldad que haya revestido, si ha habido motivo provocador del mismo y otros detalles de interés, para que sometamos a la deliberación del Congreso determinadas, concretas, definidas y detalladas actitudes?
Al doblar la esquina, un pobre negro, caballero en un burro, no acertó a desviar oportunamente al animal; y el talaverino parar esquivar el atropello dio un salto fuera de la vereda, pero con tan mala suerte, que metió el pie en un charco, y el lodo le puso el pantalón en condiciones de inmediato reemplazo.
Pero la triste disculpa de nuestros resignados no existe ya. La miseria, el hambre, y el atropello están en México. La vergüenza, la humillación y el hambre están aquí.
Un Ecuador de legendarias' hazañas heroicas, pero oscurecidas por una milicia enclenque, por una diplomacia fracasada, por una economía en derrota, de una política ruin y con una administración gubernamental, que tenía la violencia como norma, y el atropello como ley, suscribe una página de humillación y vergüenza desafiante, que quedará eternamente grabando en la conciencia nacional.
La fuerza armada burguesa interviene siempre en estas luchas con carácter nocivo para los obreros, aún cuando no pase al terreno del atropello, y para dejar esto bien demostrado hemos escrito lo precedente.
Contra el atropello cometido a una Sociedad federada en lucha podría esta ponencia recomendar muchas y excelentes armas, como por ejemplo acudir ante el pueblo con el mitin, hojas, carteles, y números extraordinarios de nuestro órgano en la prensa, emprender el boicotaje, el sabotaje (que tanto preocupa hoy en día), la huelga del oficio afectado por el atropello y la huelga general revolucionaria; todo esto podríamos recomendar, pero a la vez juzgamos que los organismos obreros no deben incurrir en el error de los legisladores, que confeccionan leyes y más leyes para quedar luego incumplidas, porque al chocar con la realidad de la vida no responden en nada a las necesidades, a las palpitaciones imperiosas de la misma.
No se acató a la Cámara de Diputados, que mostraba el grave quebrantamiento de la Constitución por el régimen marxista, señalaba el propósito inmoral de instaurar un sistema totalitario, con el desconocimiento y el atropello sistemático de los demás Poderes del Estado, ya que se privaba a los ciudadanos de sus garantías individuales, permitiendo la creación de poderes paralelos ilegítimos que ponían en grave peligro a la Nación.
Precisamente el tema de que venimos tratando es de una tal particularidad, que para resolverlo debe de tenerse en cuenta un factor importantísimo: la excitación de los trabajadores causada por el supuesto atropello.
Si asi fuere tendriamos en primer lugar, que no habiendo causa de nulidad de una eleccion sino denegacion de justicia en el proceder del tribunal del consejo de estado que faltare a las prescripciones del artículo 90, la facultad de perseguir el delito concedido por el artículo 100 es, a su respecto, enteramente ilusoria; i segundo, que el abuso de la fuerza i atropello de derechos electorales, de que se hicieran reos los demas, quedarian impunes siempre que no llevaran como consecuencia necesaria la nulidad de la eleccion en que incidieron.
Una primera instrucción que se ha dado ya a estas corporaciones, que mantendrá su vigencia a lo largo de todq nuestra gestión, es que toda acción se hará con estricto apego a la ley, cuidando antes que otra cosa. El respeto a los derechos de la gente.' Ningún atropello será tolerado, y ningún agravio quedará protegido por la impunidad.
Pero cualesquiera que sean las complicaciones que las compañías petroleras puedan crear con este motivo, el pueblo de los Estados Unidos Norteamérica puede tener la seguridad de que el pueblo de México hace mucho tiempo aprendió a distinguir entre la amistad de las naciones vecinas, la amistad de los Gobiernos cuando éstos le sirven honestamente a sus pueblos, y la constante actitud de amenaza y atropello de las grandes empresas imperialistas que querrían ver al pueblo de los Estados Unidos de Norteamérica convertido en una fuerza oprobiosa de ataque para los pueblos débiles del Hemisferio Occidental.