Ejemplos ?
Cuando leía cuentos de hadas, nunca creí que estas cosas pudieran ocurrir en la realidad, ¡y aquí me tenéis metida hasta el cuello en una aventura de éstas!
Ítem, si por aventura el dicho Biete...
—¿Por qué? —No quería nombrarla viniendo en aventura con el Rey. Una nube de tristeza pasó por los ojos de la madre: —No la tengo aquí...
Tal situación trajo xxxx una serie de medidas irreflexivas y precipitadas que la CONVIRTIERON EN UNA AVENTURA MILITAR, SOBRE TODO CUANDO SE HIZO EFECTIVA LA REACCIÓN BÉLICA BRITÁNICA YA QUE NO SE TUVIERON IMPLEMENTADAS LAS ALTERNATIVAS DIPLOMÁTICAS PARA NEUTRALIZARLA.
Los negros bupíes decían que el diablo vivía en el valle de Moka. "En cierto modo, mi aventura era descabellada, porque el calor arreciaba cada día más.
Aparicion que nacida En alguna grieta inmunda Vaga de una en otra peña Sobre el aura que la empuja. Pálida ilusion diabólica Inútil, perdida y única (30) Evocada en un conjuro Pronunciado á la aventura.
Es necesario luchar para conseguir la grandeza de nuestro pueblo. Nuestra vida parece de tristes animales y yéndonos de aquí, la aventura que se nos espera será espléndida.
Y los AZTECAS reunidos en torno de los sabios se estremecieron ante esas palabras que les invitaba a salir del ostracismo y a lanzarse a la aventura, pero mucho más se conmovieron, cuando miraron el fulgor extraordinario de un colibrí azul que revoloteaba sobre ellos un momento y luego se iba vertiginosamente hacia el sur diciendo: -Tihui, tihui.
Esto sería una gran fortuna, pero no puede ni lo uno ni lo otro; porque no depende de él hacer a los hombres sabios o insensatos. El pueblo juzga y obra a la aventura.
Un becerro grita: ¡Qué mamá bonita! Don Berrendo Toro presume cual loro en esta aventura de gran caradura. Y la animalada aplaude animada porque a los toreros los dejó ya en cueros.
No iban los de ahora por afanes de cultura, y bajo la dulce presión de ensueños de futura grandeza tranquila: una golilla de Oydor, una púrpura prelaticia… Los empujaba el deber o la aventura de la guerra.
Si lo dudáis, os referiré la aventura de un pavo, del cual, si se descuida, no quedarían ni huesos, porque los huesos de pavo son muy gratos a los canes.