aya


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Sinónimos para aya

Sinónimos para aya

nana

Sinónimos

Ejemplos ?
Assin finó Teofilo el buen aventurado: El yerro que fiçiera, Dios sea ent laudado, Bien lo emendó todo, fizo a Dios pagado, Valiendol la Gloriosa la que aya buen grado.
E porque nos mostraron que vos era agraviamiento en razón de la tregua del omne que non avie valia de cient maravedis que diesse fiador rayzado por la tregua de quantia de cient maravedis; e esto tenemos por bien que de fiador en quanto que ha, e si non oviere nada o fuere sospechosoe mal enfamado, que los alcaldes e la justiçia quel eche de la villa e del término, e quel den plazo a que pueda salir de la tierra, e si después del plazo le fallare, quel recabden e que nos lo envien dezir, e si el omne fuere a tal que non sea sospechoso, magar non aya nada, esté sobre su tregua.
La gente desta ysla y de todas las otras que he fallado y hauido ni aya hauido noticia, andan todos desnudos, hombres y mugeres, así como sus madres los paren, haunque algunas mugeres se cobrían un solo lugar con una foia de yerua o una cosa de algodón que pa ello fazen.
¡Oh, toma, toma los míos: Yo tengo más en mi casa!" "No sé bien, señora hermosa, Lo que sucedió después: ¡Le vi a mi hijita en los pies Los zapaticos de rosa!" Se vio sacar los pañuelos A una rusa y a una inglesa; El aya de la francesa Se quitó los espejuelos.
Y si digo que no vivía contenta es porque la princesa amaba todo aquello de que se la privaba, correr por el campo, tener por amigas a niñas de su edad, ser expansiva sin que se tomasen sus demostraciones por familiaridades poco en armonía con su alto rango, no estar constantemente vigilada, en fin olvidar aquella etiqueta con que la mortificaban desde por la mañana hasta por la noche. Tenía varios profesores y un aya encargada de no separarse de ella ni un segundo.
Aquella rosa blanca, de un tamaño extraordinario, era de una belleza tal que jamás recordaba Margarita haber visto nada semejante. -Dámela -dijo la niña al aya señalando con su mano la flor.
Honorio, rodeado de sus tres hijas y de doña Ninfa, que así se llamaba la vieja que servía de aya, dueña, cervero o guardián de las muchachas, rezaba el rosario, y terminado éste, besaban las hijas la mano del señor padre, murmuraba él un «Dios las haga santas» y luego rebujábanse entre palomas el palomo viudo, las Palomitas y la lechuza.
Tenemoslo por bien e mandamos que la mugier casada aya los trezientos sueldos, assi como el fuero dize, e la bibda, dozientos sueldos, e la donzella en cabello, cient sueldos.
Otrosí, por cuanto las Islas e Tierra Firme del Mar Océano, e Islas de Canaria, fueron descubiertas e conquistadas a costa destos mis Reynos, e con los naturales dellos, y por esto es razón que el trato e provecho dellas se aya e trate e negocie destos mis Reynos de Castilla y de León, y en ellos venga todo lo que dellas se traxere: porende ordeno e mando que así se cumplan, así en las que fasta ahora son descubiertas, como en las que se descubrirán de aquí adelante en otra parte alguna.
E sobre todas estas cosas sobredichas que los cavalleros nos pidieron e les fiziemos por ruego de la reina, aun por fazerles mas onrra e bien e merçed tenemos por bien que el cavallero que nos fizieremos o nuestro fijo heredero, que aya quinientos sueldos...
El aya miró al caballero, y este, que quería mucho a la niña, dijo: -Verdaderamente por una vez bien podría darse ese gusto a su alteza.
Una hermosa mañana de Junio salió la niña Margarita a pasear con su aya. Era hija única y sus padres le otorgaban hasta los caprichos más raros y más costosos.