bajío

(redireccionado de bajíos)
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Sinónimos para bajío

arrecife

Sinónimos

Ejemplos ?
A tres naves impele el noto contra unos escollos ocultos debajo de las aguas, y que forman como una inmensa espalda en la superficie del mar, a que llaman Aras los Ítalos; 110 a otras tres arrastra el euro desde la alta mar a los estrechos y las Sirtes del fondo, ¡miserando espectáculo! Y las encalla entre bajíos y las rodea con un banco de arena.
Para mantener el rumbo en dirección opuesta a los bajíos de la Niebla, el carpintero tenía para guiarse las ventanas iluminadas de la casa de máquinas, cuyos destellos, agujereando las tinieblas, le indicaban el sitio preciso donde se encontraba.
Porque yo, nave en golfos de peligros, pino mi altivez errada, flor mi amor, mi daño estío, rayo el incendio del pecho, cristal el mar de suspiros, si encuentro por mis desgracias, entre males tan nocivos, para mi cristal invierno, para mi escollo desvíos, para mi sol triste ocaso, para mi nave bajíos, para mi flor desalientos, para mi verdor olvidos, todos aquestos contrarios de mi amor fieros ministros, me parecerán lisonja cuando los logre castigo.
Para el oído ejercitado de Miguel el aumento progresivo de la intensidad de aquel rumor era un indicio de que la distancia que lo separaba de los bajíos se había acortado en parte.
sed más piadosos conmigo; impeled mi nave a los riscos, a las peñas (Turno os lo suplica con toda el alma), arrojadla a horribles bajíos, donde ni los Rútulos ni nadie sepan nunca de mí." Esto diciendo, fluctúa su ánimo de unos a otros pensamientos: ya loco de vergüenza, quiere atravesarse con la espada; ya precipitarse en las olas, llegar nadando a la corva playa, y restituirse a do le llaman las armas troyanas.
No en ti permitas tal baldón; y como »engreído corcel, que no consiente »sino del dueño el conocido peso, »lanza del fuerte sacudido lomo »al que a oprimirle se atrevió imprudente; »tal, indignado, de tu undosa espalda »sacude los ibéricos navíos, »y estrellados en ásperos bajíos, »los sepulte tu líquida esmeralda.
Endereza por aquí el rumbo; acércate a la playa, y haz que los remos rasen las peñas de la izquierda; deja a los otros la alta mar." Dijo; pero Menetes, temeroso de los bajíos, tuerce la proa en dirección a la mar.
Tarcón registra la playa, y habiendo hallado en ella un sitio donde ni hay señal de bajíos ni murmuran quebrantadas las olas, antes bien se desliza apacible la mar en mansa creciente, endereza de pronto el rumbo hacia él y anima y exhorta así a sus compañeros: "Ahora, gente escogida, batid el remo con todo empuje, impeled, lanzad vuestras naos, hendid con las proas esa tierra enemiga, y que cada quilla se abra en ella un surco.
Dice, y aun antes de concluir, aplaca las hinchadas olas, ahuyenta las apiñadas nubes y descubre de nuevo el sol; Cimotoe y Tritón 145 desencallan las naves de entre los agudos escollo; el mismo dios las levanta con su tridente y descubre los grandes bajíos, y sosiega la mar, y con las ligeras ruedas de su carro se desliza por la superficie de las olas.
Una casualidad les proporcionó el anhelado honor; pues mientras Sergesto, ciego de impaciencia, va a rozar con su proa el peñasco, metiéndose en demasiada estrechura, encalla el infeliz en las salientes puntas de los bajíos.
A ella enderezábamos el rumbo, cuando el borrascoso Orión, levantándose con súbito remolino, nos estrelló en ocultos bajíos y nos dispersó enteramente por en medio de las ondas y de inaccesibles riscos, a impulso de los tenaces vientos, cubriendo nuestras naves el mar.
Las luces de la casa de máquinas seguían indicándole la posición del bote que, a pesar de sus esfuerzos, había sido arrastrado un enorme trecho hacia los bajíos cuya proximidad delataba el estruendo fragoroso de las olas al chocar contra los escollos.