bajar

(redireccionado de bajemos)
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  • verbo

Sinónimos para bajar

descender

Sinónimos

Antónimos

abaratar

Antónimos

arriar

Sinónimos

humillar

Sinónimos

Antónimos

Sinónimos para bajar

Ejemplos ?
Pero si quieres ocuparte en algo, ya que tampoco conciliaste el sueño, bajemos a ver los centinelas; no sea que, vencidos del trabajo y del sueño, se hayan dormido, dejando la guardia abandonada.
ELLA: Dices verdad, hija mía; Dios sea con él santa Úrsula, con las once mil vírgenes, sea en su guarda. Ven, Cristina, y bajemos a socorrerle como mejor pudiéremos.
-Con mucho gusto. Esa cañada me parece deliciosa. Bajemos a ella. Y, siguiendo al viejo, cerré el libro, dejé el camino y descendí a un pintoresco barranco.
Y adviértase que no dice venid, bajemos y confundid, sino confundamos allí su lengua, manifestándonos que de tal manera obra por medio de sus ministros, que también ellos son cooperadores de Dios, como dice el Apóstol: «Somos cooperadores de Dios.» CAPITULO VI.
Subamos al coro: la virgen propicia escucha los rezos de casta novicia, y el cristo de mármol expira en la cruz; sin mancha se yerguen las velas de cera; de encaje es la tenue cortina ligera que ya transparente del alba la luz. Bajemos al campo: tumulto de plumas parece el arroyo de blancas espumas que quieren, cantando, correr y saltar; la airosa mantilla de fresca neblina terció la montaña: la vela latina de barca ligera se pierde en el mar.
Pudiéramos también aquí entender la misma Trinidad, como si el Padre dijera al Hijo y al Espíritu Santo: «Venid, bajemos y, confundamos allí su lengua», si hubiera algún obstáculo que nos prohibiera poder referirlo a los ángeles, a los cuales cuadra el venir a Dios con movimientos santos, esto es, con pensamientos piadosos, con los que ellos consultan la inmutable verdad como ley eterna en aquella su corte soberana.
(Yendo a ellos y en voz baja.) Señores, el fondo es muy oscuro, pero a sitio más peligroso que éste no hemos de ir: las ocasiones y las trampas son para aprovecharlas. Bajemos por ahí y, sea lo que Dios quiera.
-Está bien, está bien, vivamos como buenos amigos, dijo el avaro embolsándose los luises. Bajemos todos a la sala para comer y para jugar a la lotería a diez céntimos.
-¿Qué sucede? -Bajemos -respondió con voz breve la superiora de Santa Ana. -Pues qué ¿no vamos a servir al hospital de sangre en el Callao?