Ejemplos ?
Francisco López de Gómara dice lo mismo: A falta de papel y tinta, escribían en hojas de Guiabara y copey con punzones o alfileres. También hacían naipes de hojas del mesmo copey, que sufrían mucho el barajar.
XX y a consecuencia de todo lo anterior el monasterio presenta un estado de conservación que hace necesaria una intervención, por lo menos para preservar lo que de él quedaba, la ejecución de una cubierta hubiera servido para dicho fin (parece ser que la Diputación Provincial llegó a barajar este emplazamiento como centro siquiátrico provincial)...
Baraxa y Baraja, barajar y otros, se derivan de taratto que es «mezclar y revolver»; si ya no se toma de baragi o tarachi que es «revuelta y confusión».
Tras este momento de tensión Jerry Krause empieza a barajar la opción de traspasar a Pippen a Seattle a cambio de Shawn Kemp pero la vuelta a mitad de temporada 94-95 de Jordan con los Bulls hace que las aguas vuelvan a su cauce.
A continuación se recogen las cartas y el turno de reparto pasa al jugador siguiente al que repartió en la mano que acaba de concluir, que dará las cartas que correspondan a la nueva mano, tras barajar y producirse el corte del mazo, y así sucesivamente todas las manos.
Mientras Tenniel hacía las ilustraciones, Dodgson pensó que el título original sonaba demasiado escolar, como si se tratara de un texto sobre minerales; por lo que se dedicó a barajar otros nombres para la obra.
Luego ofrece su mano a la persona a su izquierda y así sucesivamente. Cada jugador puede barajar su mano antes de ofrecerla al jugador de su izquierda.
Una vez que el Carteador o Dealer baraja las cartas el jugador anterior (Cortador) puede barajar de nuevo y cortar tantas veces como quiera.
El chino se mordió los labios. Y, siempre rehuyendo el rostro de su nuevo adversario, empezó a barajar los cubos de mármol, sus cubos.
-Pos de un mo mu sencillo, que cuando el de Pujerra quemó el último cartucho salió de pies que volaba, y el del Altozano, que no se había movío de su lugar tan siquiera, se guardó la pistola y encomenzó a barajar de nuevo tan tranquilo, como si le acabaran de tirar en lugar de seis cañonazos otros tantos polvorones.
–Desa manera –dijo el licenciado– entre vuesa merced y la señora Estefanía pata es la traviesa. –¡Y tan pata –respondió el alférez– que podemos volver a barajar!
Causan verdaderamente lástima estos hombres, de los que el Apóstol diría: «Desvaneciéronse en sus pensamientos..., pues, jactándose de ser sabios, han resultado necios»(18); pero ya llegan a molestar, cuando ellos acusan a la Iglesia por mezclar y barajar los documentos en forma tal que hablen en su favor.