barbería


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Sinónimos para barbería

peluquería

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Sinónimos para barbería

peluquería

Sinónimos

Ejemplos ?
"Primeramente, que todos los moriscos deste reino, así hombres como mugeres, con sus hijos, dentro de tres dias de como fuere publicado este bando en los lugares donde cada uno vive y tiene su casa, salgan dél, y vayan á embarcarse á la parte donde el comisario, que fuere á tratar desto, les ordenare, siguiendole y sus órdenes; llevando consigo de sus haciendas los muebles, lo que pudieren en sus personas, para embarcarse en las galeras y navíos, que están aprestados para pasarlos á Barbería...
por Don Braulio Garde Lecumberri Santesteban, por Don Emilio Azarola Gresillón Sarriés, por Don Santiago lroz Jiménez Sartaguda, por Don Eustaquio Mangado Urbiola Sesma, por Dort Oregorio Dronda Bea Sorlada, por Don Cándido Santesteban lturmendi Sumbilla, por Don Francisco Manterola Jorajuría Tafalla, por Don Lorenzo Narzábal Arriarán Tiebas, por Don Agustín Barbería Pezonaga Tirapu...
¿Qué de mi baile? ¿Qué de mis recitativos? ¿Qué de mi barbería? ¿Cuándo par tuve sino solo Apeles? Y poniéndose en la boca la mano no sé que tétrica cosa silbó que después griego afirmó que era.
-Es porque el chico se entretiene en la calle. Acabo de estar en la barbería, y me he leído La Esperanza, El Reino, La Correspondencia y El Diario Español de cabo a rabo.
Y nada de extraño hubiera tenido que convirtiera en realidad sus tentaciones, porque con razón sobradísima habíale aquello hecho vislumbrar un horizonte risueño, un oasis en el desierto de sus inacabables angustias, que desde punto y hora en que se recrearon sus ojos en la contemplación de la nueva carnicería y, sobre todo, de las cuatro bellísimas carniceras, comprendió que pronto su barbería...
Ya ella había notado, momentos antes, la presencia de Juan el Berrinche entre los zánganos situados en la barbería; Juan el Berrinche era un malahora que hacía poco había regresado del Peñón de la Gomera de perfeccionar sus estudios; Juan el Berrinche habíale tirado a ella los chambeles antes de que el Viruta se la llevara en el pico, y si Juan estaba allí era seguramente con las de Caín, con las de coger la luna, y en caso de que esto no pasara, que no pasaría, con la de buscarle la boca a su Perico, y si le buscaba la boca a su Perico íbase a jurar la Constitución seguramente, porque si aquél era de ácana, no estaba hecho su hombre tampoco de la masa de los fideos tallarines, y podrían llegar las cosas a mayores, y...
Rosario, después de explorar la calle con sus ojos y convencida de que Juan todavía no lucía en ella su garbo y su irresistible caída de párpados, buscando con quien entretener la espera, díjole al señor Paco el Pegote, que, sentado en la puerta de su barbería, entreteníase en leer los anuncios de la cuarta plana de no recordamos qué periódico: -Vaya, vecino, y qué engreío que está usté en la letura que ni las güenas tardes le quiée usté dar a las gentes.
Erramos los mortales en nuestros juicios intelectuales; bien el proverbio aquí lo manifiesta: «Quien con niños se acuesta...» Pues, como iba diciendo de mi cuento, el chico en un momento, llegó a la barbería, llamó al autor de la bellaquería y le dio su recado.
-Es que el que yo quiero que empiece por enterarse de eso es un malahora que puée buscarle una esaborición a mi Viruta, un pajarraco que vengo yo trompezándome jace ya muchas mañanas en su barbería, y el favor que yo quiero recibir de usté es que haga que no vuelva yo a ver a Juan el Berrinche de plantón en mitá de sus cubriles.
-Gracias a un divé que te encuentro -díjole el viejo a Pepe el Perejilero, al toparse por fin con él en la barbería del Lentejas.
Tras de la puerta de la barbería ó al pi6 de la mesita de trabajo, y entre el cerote, las hormas y el tirapié, estaba amarrado el malatobo, el ajiseco el cenizo 6 el cazili.
¿Cómo han de descender a tan indigno y estrecho recinto nuestros hombres serios? La Moda es para ellos un sucucho, un cuartejo a la calle, una barbería donde un tal Figarillo hace más enredos que barbas.