barnizar

(redireccionado de barnizadas)
También se encuentra en: Diccionario.
  • all
  • verbo

Sinónimos para barnizar

embarnizar

Sinónimos

Sinónimos para barnizar

charolar

Sinónimos

Ejemplos ?
Antes, mis doce campanadas hacían alzarse a los espectros de sus tumbas, y a las hechiceras, barnizadas de untos fríos, salir como cohetes, cabalgando en esta escoba, por la chimenea.
Altas estanterías barnizadas de rojo tocaban el cielo raso, y la cónica rueda de luz se movía en las oscuras librerías, iluminando estantes cargados de libros.
Que hay quien gusta de unas caras Barnizadas como puertas, Y a merced del albayalde Hechas blancas de morenas, Y de unos ojos que brillan Bajo dos postizas cejas, Y de unos ahuecadores Convertidos en caderas, Y de unos rizos espesos Añadidos con destreza, Y de un punto de que el sastre Forma pechos, brazos, piernas Y cinturas a su gusto Y al de la flaca o la gruesa, Y da académicas formas A gente de alambres hecha.
Las paredes estaban como barnizadas por el humo, y sobre su fondo se destacaban bien las cacerolas y calderos, y el vidriado del grosero barro en que comíamos.
El cielo resplandece, las hojas de los álamos están como recién barnizadas; los peones vuelven del trabajo, mojados y cantando; el capataz chancea con ellos, los caballos relinchan alegres y, a la ventana, asoma la cabeza la señora del mayordomo.
Los ríos caudalosos menguan divididos en multitud de arroyos, y la llama se extingue quitándole la leña de que se alimenta. Una áncora no basta a sujetar las barnizadas naves, ni un solo anzuelo a quien pesca en las corrientes aguas.
Un gran armario con incrustaciones de ágata y lapislázuli llenaba uno de los rincones, y frente a la ventana había un arcón curiosamente labrado con láminas de oro, barnizadas de laca, sobre el cual había unas finas copas de cristal veneciano y una taza de ónix de vetas oscuras.
Las astas serán de madera, barnizadas de negro y tendrán dos metros treinta centímetros (2.30 metros) de longitud; el extremo superior terminará en una lanza dorada, de veinticinco centímetros (0,25 metros) de altura; el extremo inferior terminará con un recatón metálico.
Contrastando con los magníficos vidrios biselados, los relucientes bronces, las claras bombas de cristal raspado y las barnizadas anaquelerías que poco a poco, van echándose los demás industriales de Marineda, la quincallería conserva sus maderas pintadas toscamente de azul, sus turbios vidrios de a cuarta, su piso de baldosa fría y húmeda, sus sillas de Vitoria y su papel, despegado en parte, de un color barquillo, que el tiempo trueca en tono arcilloso indefinible.
Las caras rojas, barnizadas por el sol, brillaban con el reflejo de las llamas del hogar: los cuerpos rezumaban el sudor de la penosa jornada, saturando de grosera vitalidad la atmósfera ardiente de la cocina, y a través de la puerta de la masía, bajo un cielo de color violeta en el que comenzaban a brillar las estrellas, veíanse los campos pálidos e indecisos en la penumbra del crepúsculo, unos segados ya, exhalando por las resquebrajaduras de su corteza el calor del día, otros con ondulantes mantos de espigas, estremeciéndose bajo los primeros soplos de la brisa nocturna.
A esta vajilla esencial habría que añadir otras piezas producidas más curiosas, como las aguabenditeras, esparragueras, pequeños orinales con aspecto de polveras, aceituneros y palomas de loza barnizadas en blanco con plumas en azul.
Luego, mediante un bisturí se parte a lo largo para obtener delgadas láminas con cuyos fragmentos el artesano va creando en la superficie escogida intrincados dibujos y texturas, o paisajes y arabescos o motivos florales. Las bases sobre las cuales se decoran son barnizadas con anilinas industriales y para los acabados se emplean lacas catalizadas.