barrer

(redireccionado de barre)
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  • verbo

Sinónimos para barrer

escobar

desembarazar

Sinónimos

Ejemplos ?
El 3 y el 7 son los residuos indestructibles de una antigua fórmula mágica. Si se barre de noche la casa, morirá pronto la madre.
Somos astrólogos rústicos, porque, como casi siempre dormimos al cielo descubierto, a todas horas sabemos las que son del día y las que son de la noche; vemos cómo arrincona y barre la aurora las estrellas del cielo, y cómo ella sale con su compañera el alba, alegrando el aire, enfriando el agua y humedeciendo la tierra; y luego, tras ellas, el sol, dorando cumbres (como dijo el otro poeta) y rizando montes: ni tememos quedar helados por su ausencia cuando nos hiere a soslayo con sus rayos, ni quedar abrasados cuando con ellos particularmente nos toca; un mismo rostro hacemos al sol que al yelo, a la esterilidad que a la abundancia.
Con esta ayuda debiera mis tálamos haber buscado, y suegro 700 no he debido rogar que él fuera mío, sino hacerlo, a Erecteo.” Estas cosas Bóreas, o que éstas no inferiores diciendo, sacudió sus alas, con cuyas sacudidas toda aventada fue la tierra, y el ancho mar estremeció, y su polvorienta capa llevando por las altas cimas 705 barre la tierra y, pávida de miedo, por una calina cubierto, a Oritía amando, en sus fulvas alas la estrecha.
-No sé qué tiene esta chica. Ya no atiende a Malito; ya no le muda la ropa; ya ni barre; es un escándalo. Y el marido, adormilado y deseoso de paz: -Pues, mujer, ¡a la calle con ella!
Llega nuestro hombre disfrazado de saboyano, era por la mañana, barre mi habitación, se apodera del orinal de la silla, sube a los excusados para vaciarlo (operación que, entre paréntesis, lo ocupó bastante tiempo), vuelve, me muestra lo bien que lo ha limpiado y me pide su paga.
Sería espantoso que se ganara al juego, y que el azar fuera fecundo. Una fatalidad profundamente sana devora al jugador y barre todos los años millares de seres indignos de existir.
Nunca herirá las fibras del sentimiento quien pasiones ficticias darnos intente, miserable hojarasca que barre el viento: lo que nadie ha sentido, nadie lo siente.
Derrotado por su soplo victorioso, recula en el espacio el ejército de las nubes. Despertó el rey de la llanuras, y lleno de ira, barre como plumas, esas invasoras que han venido a llenar de agua su imperio.
Todo, en esa ocasión, le favorecía: la tropilla, compuesta de puros animales lindamente baqueteados y bien reposados, volvía para la querencia, por una mañana deliciosa de otoño y con el viento de cara, que refresca y barre el polvo: era como quien dice el cielo.
-No, hijo, no hay mal olor ninguno; al contrario, le hay muy rico, porque no contenta yo con ventilar la casa, teniendo toda la noche la ventana abierta, al encender el fuego he echado, según costumbre, un puñadito de espliego. -Pues barre y arregla la casa, ¡carape!, que va siendo ya hora de sentarse en esa condenada silla de labor.
Palomas y codornices con hojitas de azahares, remiendan sobrepellices y componen los altares. Un pobre topo, el más mandria y apocado, barre el coro.
Una flauta suspira mezquinamente, el aliento brutal de los cobres barre el triperío quejumbroso y amplía el tema con exigencias imperiosas.