barriga


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Sinónimos para barriga

vientre

Sinónimos

rascarse la barriga

Antónimos

Sinónimos para barriga

abdomen

Ejemplos ?
Confesáronle la verdad. Nuestro artista era de un geniazo más atufado que el mar cuando le duele la barriga y le entran retortijones.
Aún es mejor encontrar la Compaña; porque quien ve la Compaña muere en el año, pero no lo destripan, con perdón; no le abren la barriga, que es una vergüenza para las mociñas nuevas, señor...
El de tu oficio». Pero ya sabe que, con ser mi barriga la misma esterilidad, no traigo peto. Hame parecido comenzar estas flores de corte, o ardides de vivir ilícitamente, por el juego, capitán y caudillo de todos los vicios, en el cual no hay alma honrada, ni hacienda que no se atropelle sin distinguir de buenos o malos sujetos, pues ninguno usa más de sus sentidos y potencias que lo que da lugar la buena o rnala fortuna del naipe, ni se difiere más la perniciosa falsa que lo que dura el tener dinero o de sacarle.
Benegas pensó que podía embutir todas las balas de su revólver en la barriga de aquel monstruo, pero también pensó que podían fusilarlo.
Acudieron su mujer y sus vecinos con luces, y halláronle haciendo efectos de nadador, soplando y arrastrando la barriga por el suelo, y meneando brazos y piernas con mucha priesa, y diciendo a grandes voces: ¡Socorro, señores, que me ahogo!
Mayo 7 Se habla de un caso comprobado de peste bubónica en la población. Se nombra primer vocal principal al señor Felipe Barriga, a quien se nombró presidente de la Corporación el 24 de junio.
¡Son lindísimos, y tan graciosos! Y se portan como unos angelitos, a no ser que les duela la barriga, pero a su edad ya se sabe. Y a continuación cada una de las madres se puso a hablar de sus hijos, mientras éstos charlaban entre sí, y con las pinzas de la cola se dedicaban a pellizcar las antenas del escarabajo.
-Pos bien, el cimbel que yo digo es la Mayorala, la de cá de la de los Chícharos, una morucha que me trae frito, que se me ha llevao la mitá de mi parroquia, que le está engordando a la Dolores la barriga por cuasi ná, un cimbel que vale más que un bandurrio y que me va a quitar la vía a fuerza de berrenchilies.
Mas de repente una voz ruda exclamó: aquí están los huevos, sacando de la barriga del animal y mostrándolos a los espectadores, dos enormes testículos, signo inequívoco de su dignidad de toro.
Yo no acostumbro á ocuparme de estos pobres espíritus, que abandonan caritativamente sus negocios por ocuparse de los agenos; pero á los desocupados como á los gaceteros, les recordaré á mi vez con Cervantes el cuento de aquel loco de Sevilla, que hinchaba los perros con un cañuto, y dándoles una palmadita en la barriga cuando ya los tenia hinchados, preguntaba á los necios que le miraban: «¿Pensarán vuestras mercedes ahora que es poco trabajo hinchar un perro?» ¿Pensarán Vms, digo yo á mis preguntadores,que así se escriben poema como se hilvanan los chismográficos cuentecitos de sus gacetillas?
Vamos a dormir la siesta al sol, y cuando nos despertemos, aquel que le sude la barriga miel, no hay más sino que es el que se la ha comido.
Ella era larga de más de siete pies; toda era notomía de huesos, cubiertos con una piel negra, vellosa y curtida; con la barriga, que era de badana, se cubría las partes deshonestas, y aun le colgaba hasta la mitad de los muslos; las tetas semejaban dos vejigas de vaca secas y arrugadas; denegridos los labios, traspillados los dientes, la nariz corva y entablada, desencasados los ojos, la cabeza desgreñada, la mejillas chupadas, angosta la garganta y los pechos sumidos; finalmente, toda era flaca y endemoniada.