Ejemplos ?
Esto hacía barruntar al susodicho mi compadre que con el alma del cartulario sucedió lo mismo que con la de judas Iscariote; lo cual, pues viene a cuento y la ocasión es calva, he de apuntar aquí someramente y a guisa de conclusión.
-No, pos lo que es en este caso -dijo el tabernero, que, al barruntar la al parecer conjurada pelea, habíase acercado al grupo- no es el Petaca el que está en lo firme, que no es el más valiente el que da más puñalás, que casos hay en que no darle a un gachó un crujío es siete veces más de macho que zumbarle la pandereta.
El paciente dixo que todo el mal le parecia tenerle en la cabeza: por donde ya el físico empezó á barruntar de donde lo daba, é imaginó que su enfermo debia de ser un simple forrado de lo mismo.
La pareja era de lo que se llamaba tal para cual; y no era preciso ser lince para barruntar que Dios los crió el uno para la otra, como al ave para la cazuela.
Pero (conociendo el desenfreno en el capricho que caracterizaba al príncipe Strogonof, y que es un signo de raza) empezaron a barruntar algo que disiparía el aburrimiento.
De aquí para adelante el editor no sabe más qué ha sido de los escritos del Bachiller ni de su correspondencia con Andrés Niporesas: sólo se sabe que, como de los fragmentos de esta carta se puede barruntar, se había puesto el Pobrecito en camino para la corte de las Batuecas, y, como se infiere, Andrés seguía en Madrid.
Tanto podieron ellos revolver e buscar, Ovieronlo un dia solo a barruntar, Echaronli çelada, ca querienlo matar, Mas lo querrien tener que grant aver ganar.
Considerando las dos naturalezas que se disputaban el campo de mi conciencia, entendí que se podía decir, con igual verdad, ser una como ser otra, era porque se trataba de dos naturalezas distintas; y muy pronto, mucho antes que mis investigaciones científicas me hicieran lejanamente barruntar la posibilidad de un milagro así, aprendí a cobijar con placer, como en un bonito sueño con los ojos abiertos, el pensamiento de una separación de los dos elementos.
Sabes ya lo que es el Odio. ¿Empiezas a barruntar lo que es el Amor, y cómo es el Amor? No es demasiado tarde para que lo aprendas, aunque para enseñártelo haya tenido yo que ir a una celda de presidio.
Llamaron a don Pedro, tuvieron con él una mano de conversación, se desvanecieron ciertas desconfianzas que de él abrigaban, y le intimaron que precipitase su marcha al lugar de su destino; pues motivos tenían sus señorías para barruntar que en la villa imperial iba a armarse un motín de órdago y noche turbia.
Tirar a uno de las orejas: Reprender a alguien. Ver las orejas al lobo: Barruntar un peligro próximo. Tener más orejas que Dueso: Ser orejudo.
Se puede ver, entre otras cosas, a las Gemelas Kessler haciendo de sirenas y a los dioses del Olimpo como si fueran tertulianos o presentadores de un programa de televisión, además de barruntar de antemano los viajeros el tamaño del cíclope Polifemo por el peine en lugar de por el hacha.
En algunas ocasiones este léxico es coincidente con el altoextremeño (barruntar en el sentido de "percibir un ruido", candar en lugar de "cerrar con llave"...etc).