Ejemplos ?
El día 5 de Julio se tuvo conocimiento en Machala del sorpresivo i barbaro ataque del Ejército peruano contra nuestras indefensas guarniciones fronterizas y, en la misma noche, más de quinientos voluntarios se alistaron para marchar de inmediato a luchar junto a los bravos soldados del Ejército, pues, más inflamaba la llama del patriotismo, el hecho de que nuestros gloriosos hermanos se batían heroicamente, en una absoluta desigualdad de fuerzas con el enemigo y que la actuación de nuestras guarniciones llegaba al sacrificio, como anunciaban los partes telegráficos.
En diversas ocasiones salieron las partidas de campo con orden de exterminarlos; pero los bandidos se batían tan en regla, que sus perseguidores se veían forzados a volver grupas, regresando maltrechos y con algunas bajas a la ciudad.
Los argivos, al acometerlos Ares y Héctor armado de bronce, ni se volvían hacia las negras naves, ni rechazaban el ataque, sino que se batían en retirada desde que supieron que aquel dios se hallaba con los teucros.
- X - Ya cercano el día, iban los alborotadores camino del cielo, más contentos que unas Pascuas, dando brincos por esas nubes, y eran millones de millones, todos preciosos, puros, divinos, con alas blancas y cortas que batían más rápidamente que los más veloces pájaros de la tierra.
22 Y cuando estaban gozosos, he aquí, que los hombres de aquella ciudad, hombres hijos de Belial, cercan la casa, y batían las puertas, diciendo al hombre viejo dueño de la casa: Saca fuera el hombre que ha entrado en tu casa, para que lo conozcamos.
¡Corramos allá a verlos!-- Y emprendieron la carrera, mientras, Alicia se acordaba de la letra de una vieja canción: El león y el unicornio Por una corona Siempre sin tregua se batían.
A nuestra espalda el monte; a nuestro frente, el caudaloso Uruguay, sobre cuyas aguas batían los remos las tres barcas que se alejaban; en la playa yacían recados, frenos, armas de diferentes formas y tamaños: aquí dos o tres tercerolas, allá un sable, aquí una espada, más allá un par de pistolas.
Entre las ansias del sobrealiento y el impulso irresistible de rendir pronto lo que no era suyo, Natario jadeaba. Risas sofocadas salieron del obrador, donde, silbando un tango verde, los compañeros cosían y batían suela.
A esta hora se hizo la lucha por de más encarnizada; los oficiales chilenos dentro del salón principal del último local, destacaban fracciones de 6 u 8 soldados, se batían con desesperación y de seguro después de 15 o 20 minutos de sostener con los nuestros nutrida fusilería en total fuera de combate, gravemente heridos o muertos.
Desarbolados ya dos de los buques de nuestra escuadra y yéndose a pique el otro, los del enemigo, aunque bien maltratados, acudieron en socorro do la almiranta, esterilizándolas ventajas que en el abordaje comenzaban a tener los nuestros, que habían acorralado en la popa a los piratas que se batían desesperadamente.
En la estación, el coronel Recavarren cayó herido, por una descarga que le hicieron los soldados enemigos y contra los que se batían desesperadamente los peruanos, que descendían por distintas direcciones.
Mas los gemelos hermanos, todavía no celestes estrellas, ambos conspicuos, en caballos que la nieve más cándidos ambos eran portados, ambos, blandiéndolas por las auras de sus astas batían las guijas con trémulo movimiento.