batahola


También se encuentra en: Diccionario.
Búsquedas relacionadas con batahola: imprecaciones
  • sustantivo

Sinónimos para batahola

Ejemplos ?
Y se detuvo y la dejó avanzar. Ella siguió, subiendo hacia Alcalá. La batahola de los tranvías la aturdió un instante. La inspiración fue rápida, casual.
Todavía, dengosa, acercó el hociquillo, eligiendo el bocado más apetecible. Sus dientes, como granos de arroz, iban ya a clavarse, cuando la rodeó un tumulto, una batahola infernal.
Después de un vago preámbulo, exclamó así el buen señor: -Mire usted, amigo mío: yo no estoy literalmente reñido con esa batahola infernal, con ese movimiento que forma hoy la base de la sociedad en que ustedes viven, no señor: comprendo perfectamente todo lo que vale y el caudal inmenso de ilustración que representa; pero esto no puede satisfacer las humildes ambiciones de un hombre de mis años.
Todos hablaban, todos gritaban a un tiempo, gesticulando con los brazos por sobre las cabezas, y entre la alborotada batahola discerníanse frases de este porte: ¡dictadura!
Cuando la Ministra, el 20 de enero, le dice que a partir del primero de febrero no van a tener más ese servicio porque lo tienen que destinar precisamente a otro lado, se arma medio una batahola, empieza nuevamente la victimización y le da una prórroga más por otra nota, desde el 20 de enero hasta el 1° de marzo.
La batahola era francamente indescriptible y sólo amainó cuando a los monos les fueron fallando las fuerzas y se echaron a descansar tranquilamente en la hierba.
las voces penden de los matorrales de espantajos como frutos de los parajes poblados por aludes de prófugos apenas distantes solitarios de los antiguos sacrificios por la batahola sin nombre todavía...” El hombre angustiado no sabe hacia dónde dirigirse, en quién creer; es un prófugo de sí mismo y un abandonado a su soledad: “el cielo es una polvareda...
Gritánbanlo, lo azuzaban en vano con las mantas y pañuelos los muchachos prendidos sobre las horquetas del corral, y era de oír la disonante batahola de silbidos, palmadas y voces tiples y roncas que se desprendía de aquella singular orquesta.
Mientras el circasiano, barruntando que poco antes Angélica se fuese, en viendo en liza a Ferragús y Orlando allí trabados, por la senda fuese por que pensaba que la dama, cuando de ellos se esfumó, tomado hubiese; así que aquel combate y batahola la reina del Catay presenció sola.
Pero, un avisado peón de la plaza, de aquellos amoscados con el contagioso espectáculo, abrió la puerta de chiqueros y pronto irrumpieron en el alborotado ruedo los seis del Jaral. ¡La batahola que se armó allí mismo...!
Sólo unos cuantos pijuyos resisten la temperatura, saltando con torpezas de tullidos, por entre los varejones de las escobillas. Van, armando una batahola de mil diablos.
No es la tierra; no es el aire; son los duendes que ya salen. III Por allá vienen; ¡qué batahola! ora se apiñan en densa tropa, que hiende rápida la parda atmósfera; y ora se esparcen, como las hojas ante la ráfaga devastadora.