beber


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  • all
  • verbo

Sinónimos para beber

ingerir

Sinónimos

empinar el codo

Sinónimos para beber

Ejemplos ?
La noche llegaba por fin y con ella la bailanta donde las mismas damiselas avisadas inducían a beber a los mensú, cuya realeza en dinero de anticipo les hacía lanzar 10 pesos por una botella de cerveza, para recibir en cambio 1.40 que guardaban sin ojear siquiera.
-Buenos días, prodigios -exclamó en aquel momento don Paco llegando frente al pintoresco grupo, y después, dirigiéndose lenta y gallardamente hacia Lola, se detuvo ante ésta, echose el sombrero atrás y díjole, entornando los ojos y poniendo en su voz las más dulces y acariciadoras de sus inflexiones-: ¡Lo que yo he corrido por llegar a tiempo de que me dé beber en su cántaro la más graciosa de toítas las Samaritanas!
A Paco Cárdenas se le descompuso el semblante al oír el acento mortificante con que aquél hubo de pronunciar aquellas palabras; mas disimulando sus impresiones, no obstante, le dijo con algo de siniestro en la mirada: -Ya le he dicho a usté que tengo que platicar con usté dos palabras y que me quisiera beber con usté dos cortaos de aguardiente.
Y ya verás tú como a la corta u a la larga va a salir el sol pa ti y te vas a alegrar con to el corazón de haberme conocío, y vas a dir pregonando por toas partes que soy cuasi un jechicero; pero sa menester que me pagues el favor dándome hoy de comer y de beber to lo que el cuerpo me pía.
“Es preciso hacer durante tres días nuestra bebida fermentada, pasar tres días más en beber por la fundación de nuestra casa, nosotros los cuatrocientos jóvenes”, dijeron.
Me agradaría saberlo, porque no hay hoy día un fliasio que esté en relación con Atenas y desde hace mucho tiempo no ha venido nadie de Atenas que nos haya podido dar más informes de este asunto sino que Sócrates murió después de beber la cicuta.
Habiendo descendido así, llegaron al borde de los ríos encantados de barrancos llamados Barranco Cantante Resonante, Barranco Cantante, que pasaron sobre ríos encantados con árboles espinosos; innumerables los árboles espinosos, pasaron sin hacerse daño. En seguida llegaron al borde del río de la Sangre, allí pasaron sin beber.
-No estoy muy fuerte, respondió éste, pero todavía puedo beber algo. -Para nosotros es un hallazgo, replicó Eryximacos, y al decir nosotros me refiero a Aristodemos, Phaidros y a mí, que opinéis así los buenos bebedores porque nosotros a vuestro lado somos malos bebedores.
Mira, querido mío, si pensaras como yo, porque ello nos daría mucha luz para lo que buscamos. ¿Te parece propio de un filósofo buscar lo que se llama el placer, como el comer y beber?
Pero si se retira del cuerpo mancillada, impura, como la que siempre ha estado mezclada con él ocupada en servirlo, poseída de su amor, embriagada de él hasta el punto de creer que lo único real es lo corporal, lo que se puede ver, tocar, comer y beber, o lo que sirve a los placeres del amor, mientras que hábilmente huía de todo lo que es oscuro, invisible, e inteligible, de lo cual sólo la filosofía tiene el sentido, ¿piensas tú que un alma en este estado puede salir pura y libre del cuerpo?
En cuanto fue lo bastante pequeña para pasar por la puerta, corrió fuera de la casa, y se encontró con un grupo bastante numeroso de animalillos y pájaros que la esperaban. Una lagartija, Bill, estaba en el centro, sostenido por dos conejillos de indias, que le daban a beber algo de una botella.
Por ejemplo, cuando el cuerpo tiene sed, ¿no le impide el alma beber o comer cuando tiene hambre y otras mil cosas análogas donde vemos la manera manifiesta que el alma combate las pasiones del cuerpo?