bendecir

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Ejemplos ?
En la fiesta de la Virgen María, Eufemia estaba orando delante de un icono de Santa María, pidiéndole con lágrimas que intercedioera ante Dios para que la bendijera con un hijo.
Según la leyenda, una vez fue el Papa a San Damián; Santa Clara hizo preparar las mesas y poner el pan en ellas, para que el Santo padre lo bendijera.
En ese lugar había una gran tina en donde joyas eran sumergidas para que el demonio las bendijera, en medio de sonidos de tambores, danzas, humo de tabaco y licor.
A causa de la descomunal hambruna, en 1916 san Rafael Arcángel se convirtió en el patrón del pueblo, remplazando a la virgen de Guadalupe; En honor al arcángel que acompañó a Tobías en su peregrinaje porque los moradores ante la necesidad de satisfacer sus necesidades alimenticias requerían un nuevo protector para los batracios que se reproducían en los jagüeyes y fuera precisamente san Rafael el que los bendijera y se quedara con ellos.
Según algunas escrituras ?el Majabhárata y algunos Puranas ?, el rey Bali Vaióchana, hijo de Sutapa, no podía tener hijos. Entonces le pidió al sabio Dirghatamas, que lo bendijera con hijos.
«Si este es el caso, tendrías que estar agradecido que una sola pierna se encuentre en estado grave, nosotros creemos que Hashem nos da la salud para que podamos servirlo», al sentir esto, el joven se echó a llorar, y el rabino le dijo: «Si yo te bendijera y fueras capaz de ponerte de pie, entonces observarías las mizvot?» «Sí», respondió el joven con impaciencia.
Luego Pundalik se acercó al dios (el cual estaba en forma de Vithoba), y le pidió que permaneciese en el ladrillo con Rukmini (la cual estaba con aspecto de Rakhumai), para que por siempre bendijera a sus devotos.
Al ocultarse el sol por el oeste el 20 de junio, comenzaba la vigilia para pedirle que sus rayos volvieran a fecundar nuevamente a la tierra y bendijera las cosechas.
En la antigua India hubiera sido muy común que un rey invitara a un hombre santo para que bendijera y propusiera un nombre religioso para su hijo recién nacido.
La única excepción es un hombre mayor (que más tarde sabremos que es John Locke), que está sentado a solas en la playa bajo la lluvia con sus brazos extendidos en el aire, como si bendijera a la lluvia.
Hubo muchas acusaciones y se llegó a un arreglo por el cual, se dictó una norma para cementerios, se eligió el capellán católico y Vera ordenó que - dado que se enterraban algunos no católicos en el cementerio católico - desde entonces se bendijera cada una de las tumbas.
En la Iglesia Católica existió una norma que obligaba a que en la parroquia se bendijera aceite el Jueves Santo y que este fuera repartido a todas las iglesias que dependían de esa parroquia para que se utilizase en la iluminación del altar.